Tortícolis

Tortícolis

Read this in English

(Torticollis)

¿Te ha pasado alguna vez que, después de dormir mal por la noche, te has levantado con dolor de cuello? ¿Te resultaba difícil girar la cabeza? Esto se denomina tortícolis, que en latín significa "cuello retorcido".

Muchos niños se quejan de que les duele el cuello después de cosas como quedarse a dormir en otra casa o hacer la siesta en el sofá. Esto se debe a que, cuando dormimos en una postura nueva o incómoda, los músculos y ligamentos del cuello y/o de la columna vertebral cambian de posición, lo que provoca dolorosos tirones musculares y/o distensiones de ligamentos.

Algunos niños también desarrollan tortícolis cuando tienen resfríos o están afectados por infecciones de garganta, como la mononucleosis o la amigdalitis estreptocócica, debido al dolor provocado por la inflamación de los ganglios linfáticos del cuello. Y las lesiones que afectan al cuello (o cualquier otro factor que afecte o provoque molestias en los músculos del cuello) también pueden hacer que estos se tensen.

Aunque se trata de una afección incómoda (¡y muy molesta!), la tortícolis no suele ser nada por lo que nos debamos preocupar. La mayoría de los niños que la desarrollan se encuentran mejor al cabo de un par de días con solo un poco de descanso y relajación.

Signos y síntomas

Si a su hijo le duele el cuello cuando intenta moverlo o tiene un lado tenso y/o dolorido, podría tratarse de una tortícolis. Otro signo característico: la cabeza está ligeramente inclinada hacia el lado dolorido, a fin de aliviar la tensión, y el mentón está orientada en la dirección opuesta para relajar todavía más el cuello.

Los niños que padecen tortícolis también experimentan dolor cuando giran el cuello hacia el lado contrario al dolorido o cuando les presionan el área afectada.

Diagnóstico

La tortícolis se diagnostica determinando cómo se iniciaron los síntomas (por ejemplo, tras una fiesta de pijamas) y realizando una exploración física. Los niños que se han lesionado el cuello o aquellos cuya tortícolis no mejora al cabo de pocos días deberán hacerse radiografías para evaluar la posición de la columna vertebral.

Tratamiento doméstico

La tortícolis suele desparecer por sí sola. Tras un día de descanso, el dolor de cuello y la inclinación de la cabeza del niño deberían empezar a desaparecer, aunque es posible que no remitan por completo hasta al cabo de unos pocos días.

Si su hijo se empieza a quejar de tortícolis después de despertarse por la mañana, eche un vistazo al lugar donde duerme. Una almohada llena de bultos o los muñecos que se dejan en la cama por la noche pueden provocar posturas incómodas para dormir. (Recuerde que, para reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante -SMSL-, nunca debe permitir que un bebé de menos de 12 meses duerma con almohadas, cojines, mantas, colchas, protectores de cuna ni juguetes dentro de la cuna.) Asegurarse de que el espacio que se utiliza para dormir es cómodo puede ayudar a que la tortícolis no llegue a desarrollarse o a que, si se desarrolla, empiece a remitir.

Mientras su hijo se recupera, limite cualquier actividad que le haga girar la cabeza o tensar o forzar más el cuello. Algunas formas de ayudar a su hijo a encontrarse mejor son las siguientes:

  • Ofrézcale medicamentos para aliviar el dolor (denominados analgésicos), como el ibuprofeno. Si existen molestias musculares, estos fármacos pueden ayudar a curar el tejido muscular y a detener el dolor.
  • Utilice compresas calientes sobre la parte que le duele a su hijo cuando intenta moverla. (No aplique nunca bolsas o paquetes de calor directamente sobre la piel. Contrariamente, coloque una toallita o paño entre el calor y la piel.) Utilice el calor solo durante 20 minutos seguidos. Las compresas calientes se pueden utilizar cada tres o cuatro horas.
  • Si el dolor no remite tras utilizar ibuprofeno, es posible que el profesional de la salud de su hijo le recete un relajante muscular durante unos pocos días.
  • En los niños mayores, el uso de un collar cervical blando puede contribuir a evitar que el cuello se mueva con demasiada rapidez.

Cuándo llamar al pediatra

Si el dolor de cuello de su hijo no mejora en absoluto tras proporcionarle medidas de confort y mejorar la comodidad del lugar donde duerme, hable con su pediatra. Es posible que el niño deba visitar a un especialista si la inclinación de cuello persiste durante más de una semana.

Llame al pediatra si su hijo tiene la cabeza torcida y también alguno de los siguientes síntomas:

  • no puede mover el cuello
  • tiene fiebre, dolor de cabeza o dolor de garganta
  • tiene dificultades para comer y/o beber o se queja de cambios en la vista
  • ha empezado a tomar un nuevo medicamento hace poco
  • no se comporta de manera usual

Los niños que presenten cualquiera de los síntomas anteriores deberían ser evaluados para descartar otras afecciones subyacentes que podrían provocar la tortícolis.

Si su hijo tiene una afección médica subyacente que le repercute sobre el cuello (como el síndrome de Down), llame a su pediatra en cuanto el niño se queje de problemas en el cuello. Si no está seguro de si su hijo tiene mayor riesgo de desarrollar problemas en el cuello debido a la afección médica que padece, llame a su pediatra y pregúnteselo.

Revisado por: Jeremy Michel, MD
Fecha de revisión: julio de 2011

Related Articles
Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
© 1995-2014 KidsHealth® Todos los derechos reservados. Imagenes proporcionadas por iStock, Getty Images, Corbis, Veer, Science Photo Library, Science Source Images, Shutterstock, y Clipart.com