Esteroides para el tratamiento del cáncer

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Esteroides para el tratamiento del cáncer

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(Steroids for Treating Cancer)

Al escuchar la palabra "esteroides" es posible que piense automáticamente en los fisicoculturistas con músculos redondeados y los riesgos de salud que implica el abuso de los esteroides anabólicos (fármacos que se pensaron inicialmente para tratar los trastornos del crecimiento, los bajos niveles de testosterona y otros problemas de salud).

Si a su hijo le han recetado esteroides para el cáncer, puede estar seguro de que no estará recibiendo esteroides anabólicos, sino corticosteroides. Los corticosteroides están hechos a partir de un esteroide natural presente en el cuerpo humano que se conoce como "cortisol".

Cómo puede ayudar el cortisol

El cortisol es una hormona (igual que la testosterona o el estrógeno) que puede tener efectos terapéuticos en el organismo. Las versiones sintéticas de la hormona (incluida la cortisona, la hidrocortisona, la prednisona, la metilprednisolona y la dexametasona) se recetan para ayudar a lograr lo siguiente:

  • reducir las náuseas asociadas con la quimioterapia o la radiación
  • matar las células cancerosas y reducir los tumores como parte de la quimioterapia
  • reducir la inflamación
  • reducir las reacciones alérgicas (por ejemplo, antes de las transfusiones de sangre)
  • aliviar los dolores de cabeza provocados por tumores cerebrales

Algunos niños también descubren que la administración de esteroides puede ayudarlos con los problemas del sueño y la alimentación, y que los hace sentir mejor.

Los esteroides a veces se inyectan o se administran por vía intravenosa (IV), pero también es posible tomarlos en forma de líquido o píldora, o aplicarlos en forma de crema.

Efectos secundarios

Al igual que con muchos medicamentos, los esteroides presentan efectos secundarios. Antes de que su hijo comience a recibir esteroides, pregúntele al médico qué puede esperar. De esta manera, si llega a sentir síntomas inquietantes o reacciones adversas, estará preparado.

Los efectos secundarios temporales pueden incluir los siguientes:

  • más apetito
  • aumento del peso, en general en lugares inusuales, como las mejillas o la parte posterior del cuello
  • cambios de humor
  • molestias estomacales o úlceras
  • osteoporosis (una afección degenerativa de los huesos)
  • problemas en la vista
  • hipertensión
  • mayor nivel de azúcar en la sangre y, en algunos casos, desarrollo de diabetes tipo 2 de manera momentánea (los niños que padecen diabetes deben monitorear su nivel de azúcar en sangre con más atención)
  • las niñas pueden tener períodos irregulares (retrasos o ausencia del período)

Otros efectos secundarios menos comunes incluyen la aparición de moretones con más facilidad, dificultad para combatir las infecciones, brotes de acné y más vello facial.

Este conjunto de síntomas se denominada "síndrome de Cushing". Si bien no es grave, el síndrome de Cushing puede resultar molesto, en especial para las niñas.

Los síntomas pueden desaparecer modificando el modo de administración de los medicamentos. Es conveniente que hable con el médico de este tema.

Lo más probable es que usted y su hijo descubran que los efectos secundarios son tolerables al tener en cuenta los beneficios del tratamiento. Pero converse con el médico para hablar acerca de las maneras de hacer más fácil la convivencia con estas molestias. Y recuerde: la mayoría de los efectos secundarios sólo son temporales. Una vez que interrumpa el tratamiento, los efectos secundarios desaparecerán.

Consejos para manejar el tratamiento

Ya sea que su hijo reciba esteroides durante una semana o durante meses, es importante que siempre siga las pautas recomendadas y que consulte primero al médico antes de modificar el tratamiento (por ejemplo, si su hijo siempre tomaba la medicación por la mañana, debe consultar al médico antes de comenzar a administrársela por la noche). Aliente a su hijo a que le comunique cualquier reacción adversa que se presente durante el tratamiento con esteroides o después de éste.

Más consejos para tomar esteroides de manera segura:

  • No permita que su hijo los abandone de un día para el otro. Trabaje siempre con el médico para bajar los esteroides. Esto es importante porque durante el tratamiento, el cuerpo produce menos cortisol. Si va reduciendo la medicación gradualmente, le da al organismo la posibilidad de recuperar la producción normal y evita una abstinencia peligrosa.
  • Lleve la tarjeta. Si su hijo tomará las píldoras en su casa, es posible que el médico le entregue una tarjeta o un brazalete de alerta médica. Su hijo debe tener esta tarjeta a mano en todo momento (en la billetera, por ejemplo) para que en un caso de emergencia, los médicos o el hospital que lo atiendan sepan que su hijo está recibiendo tratamiento y necesita una dosis regular (esto sólo es necesario para los tratamientos a largo plazo. Los niños que recibirán pocas dosis de esteroides tal vez no reciban una tarjeta).
  • Nunca duplique la dosis si olvidó tomar una. Intente que su hijo tome el medicamento todos los días a la misma hora. Si su hijo olvida tomar una dosis, comuníquese con el médico o un enfermero para preguntarle qué hacer.
  • No tire el medicamento por el inodoro. Si una vez finalizado el tratamiento le quedan más pastillas, entrégueselas al médico o al farmacéutico. No las tire por el inodoro ni en la basura porque podrían contaminar el suministro de agua local.

Si tiene preguntas durante el tratamiento con esteroides de su hijo, hable con el médico.

Vía endovenosa (IV)

Su significado es "dentro de una vena"; las vías endovenosas introducen medicamento, líquidos o alimentación en una vena a través de una aguja o de un tubo muy pequeño.

Revisado por: Christopher N. Frantz, MD
Fecha de revisión: octubre de 2012

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
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