Las vacunas de su hijo

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Las vacunas de su hijo

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(Your Child's Immunizations)

Cuando nacen, los niños están protegidos contra ciertas enfermedades gracias a los anticuerpos que recibieron de la madre a través de la placenta. Después de nacer, los bebés alimentados con leche materna continúan beneficiándose con los anticuerpos adicionales que reciben al ser amamantados. Sin embargo, en ambos casos, la protección es temporal.

La inmunización (vacuna) es una manera de crear inmunidad a ciertas enfermedades mediante el uso de pequeñas cantidades de microorganismos muertos o debilitados que causan la enfermedad en particular.

Los microorganismos pueden ser virus, como el virus del sarampión, o bacterias, como los neumococos. Las vacunas estimulan al sistema inmunitario para que reaccione como si se tratara de una infección verdadera: el sistema inmunitario repele la "infección" y recuerda el organismo de modo que pueda defenderse rápidamente en caso de que éste vuelva a ingresar al cuerpo.

Algunos padres dudan de vacunar a sus hijos porque temen que los niños tengan reacciones graves o contraigan la enfermedad contra la cuál se supone que la vacuna debe proteger. Dado que los componentes de las vacunas están debilitados o muertos —y, en algunos casos, se utilizan solo partes del microorganismo— es improbable que causen una enfermedad grave. Algunas vacunas pueden provocar reacciones leves, como dolor en el lugar de la vacuna o fiebre, pero las reacciones graves son poco frecuentes.

Los riesgos que presentan las vacunas son pocos comparados con los riesgos para la salud que se asocian a las enfermedades que previenen.

La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda aplicar las vacunas y respetar los cronogramas que se describen a continuación. Tenga en cuenta que algunas variaciones son aceptables y que, con frecuencia, las recomendaciones cambian a medida que se desarrollan nuevas vacunas.

La AAP recomienda combinar ciertas vacunas al aplicarlas, en lugar de administrarlas por separado, siempre que sea posible. Para ayudar a reducir la cantidad de inyecciones que reciben los niños, muchas vacunas se aplican combinadas.

Su médico determinará las mejores vacunas para su hijo y cuándo se deben aplicar.

Vacunas recomendadas:

Hepatitis B

El virus de la hepatitis B (VHB) afecta al hígado. Las personas infectadas con este virus pueden ser portadoras del virus de por vida y desarrollar afecciones a largo plazo, como cirrosis (enfermedad hepática) o cáncer de hígado.

Cronograma de inmunización

Por lo general, la vacuna contra la hepatitis B se aplica en una serie de tres inyecciones. Si la madre de un recién nacido lleva el virus de hepatitis B en la sangre, el niño deberá recibir la primera dosis de la vacuna en las 12 horas siguientes al nacimiento, junto con otra inyección, inmunoglobulina contra la hepatitis B (IgHB), para recibir protección inmediata contra el virus. Si no hay signos del virus de la hepatitis B en la sangre de la madre, el niño recibirá la primera dosis de la vacuna en algún momento antes de dejar el hospital.

La primera dosis se administra poco después del nacimiento; la segunda, 1 o 2 meses después; y la tercera, entre 6 y 18 meses más tarde.

Por qué se recomienda la vacuna

Normalmente, la vacuna contra la hepatitis B crea inmunidad a largo plazo. Los niños que reciben la serie contra el VHB deberían estar protegidos contra la infección por hepatitis B no solo durante su infancia, sino también en la edad adulta. Eliminar el riesgo de infección también disminuye el riesgo de cirrosis hepática, de enfermedad hepática crónica y de cáncer de hígado. Los adultos jóvenes y los adolescentes también deberían vacunarse si no lo hicieron cuando eran niños.

Riesgos posibles

Todas las vacunas presentan la posibilidad remota de provocar una reacción alérgica. Es poco común que la vacuna contra el VHB ocasione algún tipo de dolencia grave. Por lo general, las molestias que se producen son poco importantes, como fiebre, enrojecimiento o sensibilidad excesiva en el lugar de la vacuna.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica grave (llamada anafilaxia) a la levadura del pan o luego de recibir una dosis anterior de la vacuna contra el VHB

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

La vacuna puede provocar febrícula, y dolor y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. Según la edad de su hijo, el dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Los lactantes muy pequeños no deben recibir ningún medicamento, pero para el caso de los lactantes mayores o niños, consulte al médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene alguna duda sobre el cronograma recomendado para la vacuna contra la hepatitis B
  • si le preocupa su propia situación como portador del VHB
  • si observa efectos adversos moderados o graves en su hijo luego de recibir una inyección contra el VHB

Vacunas antineumocócicas (PCV, PPSV)

La vacuna antineumocócica conjugada (PCV) y la vacuna antineumocócica de polisacáridos (PPSV) protegen contra las infecciones neumocócicas. La bacteria del neumococo es un causante importante de infecciones graves, entre ellas, la neumonía, infecciones de la sangre y la meningitis bacteriana.

Esta bacteria se transmite a través del contacto directo entre personas. Por lo tanto, la vacuna no solo previene la infección en los niños que la reciben, sino que también ayuda a detener el contagio.

Cronograma de inmunización

Las inmunizaciones de PCV se administran en una serie de cuatro inyecciones. La primera se aplica a los 2 meses de edad y, después, se aplica a las edades de 4 meses, 6 meses, y entre los 12 y los 15 meses. Los niños que no reciben la primera dosis o en los casos donde se omitió alguna de las dosis siguientes por escasez de vacunas deberían vacunarse de todas maneras.

Se recomiendan dosis adicionales para los niños de entre 2 y 6 años (y para algunos de más edad también) que padecen enfermedades inmunodepresoras, como asplenia o infección por VIH, u otras afecciones, como aquellas que requieren el uso de implantes cocleares. Su médico puede determinar el momento y la frecuencia de vacunación que necesita su hijo.

Los niños de 2 a 18 años también deberían recibir la vacuna PPSV si padecen afecciones crónicas, entre ellas:

  • enfermedad hepática, pulmonar o cardíaca
  • diabetes
  • insuficiencia renal
  • sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, como consecuencia de cáncer o infección por VIH)
  • implantes cocleares

Por qué se recomienda la vacuna

Los niños menores de 2 años, los adultos mayores de 65 años y las personas que padecen ciertas afecciones son más propensas a sufrir infecciones neumocócicas graves. La vacuna antineumocócica es muy efectiva para prevenir enfermedades graves, la hospitalización y la muerte.

Riesgos posibles

Los niños que reciben la vacuna antineumocócica pueden presentar enrojecimiento, sensibilidad excesiva o hinchazón en el lugar de la vacuna. También es posible observar fiebre luego de la vacunación. Todas las vacunas presentan la posibilidad remota de provocar una reacción alérgica.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • si su hijo ha tenido una reacción alérgica grave luego de recibir una dosis anterior de la vacuna antineumocócica o DTaP

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

La vacuna puede provocar febrícula, y dolor y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. Según la edad de su hijo, el dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si se omitió alguna dosis de la serie
  • si se observa alguna reacción alérgica grave o fiebre alta después de la inmunización

DTaP

La vacuna DTaP protege contra lo siguiente:

  • Difteria: una infección grave de la garganta que puede bloquear las vías respiratorias y provocar dificultades respiratorias graves.
  • Tétanos (trismo): una enfermedad que afecta al sistema nervioso y que puede producirse a cualquier edad a causa de la contaminación de una herida por una bacteria productora de toxinas.
  • Pertussis (tos ferina): una enfermedad respiratoria con síntomas de resfrío que deriva en tos fuerte; el sonido similar a un silbido se produce cuando el niño inhala profundamente después de un ataque de tos fuerte. Los niños menores de 1 año pueden sufrir complicaciones graves, y los menores de 6 meses son especialmente propensos a la enfermedad. Los adolescentes y los adultos con tos persistente pueden no darse cuenta de que tienen tos ferina y contagiarla a los niños más vulnerables.

Cronograma de inmunización

Las inmunizaciones DTaP se administran en una serie de cinco inyecciones y, normalmente, se aplican a las edades de 2 meses, 4 meses, 6 meses, entre los 15 y los 18 meses, y entre los 4 y los 6 años. Después de la serie inicial de vacunas, se debe aplicar una vacuna llamada Tdap (la vacuna de refuerzo) a los niños de entre 11 y 12 años de edad, o a los adolescentes mayores y a los adultos que no hayan recibido una vacuna de refuerzo que incluya la vacuna contra la tos ferina. Después, se recomiendan refuerzos de Td (tétanos y difteria) cada 10 años.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna DTaP ha prácticamente eliminado la difteria y el tétanos de la infancia y ha reducido notablemente la cantidad de casos de pertussis.

Riesgos posibles

Con frecuencia, la vacuna causa efectos secundarios leves: fiebre, ligero mal humor, cansancio, pérdida del apetito y sensibilidad excesiva, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la vacuna. En raras ocasiones, se pueden producir casos de convulsiones o llanto incontrolable después la aplicación de la vacuna. Sin embargo, estos efectos secundarios son tan poco frecuentes que los investigadores cuestionan si siquiera son a causa de la vacuna. La mayoría de los niños experimenta algunos efectos secundarios leves o ninguno.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

Su hijo no debe recibir la inyección si está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización.

Si su hijo experimentó alguno de los efectos secundarios siguientes tras la aplicación de una dosis anterior de DTaP, consulte a su médico si es recomendable aplicar la vacuna:

  • un episodio relacionado con el sistema nervioso o cerebral, como una convulsión
  • empeoramiento de trastornos convulsivos
  • una reacción alérgica, como hinchazón de la cara, la garganta o la boca
  • fiebre de 105 ºF (40,5 ºC) o más alta durante los primeros 2 días después de la inyección
  • desvanecimiento o estado de shock durante los primeros 2 días después de la inyección
  • llanto persistente y no controlado durante más de 3 horas en el transcurso de los primeros 2 días después de la inyección

Su médico decidirá si se aplicará la vacuna y con qué dosis, o determinará si los beneficios de vacunar a su hijo compensan los riesgos posibles.

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

Su hijo puede tener fiebre, dolor, e hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. Según la edad de su hijo, el dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Un paño húmedo y caliente o una almohadilla térmica también pueden ayudar a reducir el dolor. Con frecuencia, mover o utilizar la extremidad donde se aplicó la inyección reduce el dolor.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna. Normalmente, los niños que han experimentado ciertas anomalías con la vacuna DTaP pueden recibir la vacuna DT sin problemas
  • si después de la inmunización se observan complicaciones o síntomas graves, como convulsiones, fiebre superior a 105 ºF (40,5 ºC), dificultad para respirar u otros signos de alergia, shock o desvanecimiento, o llanto no controlado durante más de 3 horas

HIB

La bacteria Haemophilus influenzae tipo b era la causa principal de meningitis en los niños menores de 5 años hasta que se desarrolló la vacuna HIB.

Cronograma de inmunización

La inyección de la vacuna contra HIB se aplica a las edades de 2 meses, 4 meses y 6 meses (sin embargo, algunas vacunas contra HIB no requieren que se aplique una dosis a los 6 meses). Se aplica una dosis de refuerzo entre los 12 y los 15 meses.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna brinda protección a largo plazo contra Haemophilus influenzae tipo b. Las personas inmunizadas están protegidas contra la meningitis por HIB, neumonía, pericarditis (una infección de la membrana que recubre el corazón) e infecciones de la sangre, los huesos y las articulaciones causadas por la bacteria.

Riesgos posibles

Se pueden producir dolencias leves, como enrojecimiento, hinchazón o sensibilidad excesiva, en el lugar de la vacuna. Todas las vacunas presentan la posibilidad remota de provocar una reacción alérgica.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica grave luego de recibir una dosis anterior de la vacuna contra HIB

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

La vacuna puede provocar un leve dolor y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. Según la edad de su hijo, el dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observan reacciones adversas moderadas o graves tras la aplicación de la vacuna HIB

Vacuna antipoliomielítica (VPI)

La polio es una infección viral que puede ocasionar parálisis permanente.

Cronograma de inmunización

La vacuna antipoliomielítica inactivada (VPI) normalmente se aplica a las edades de 2 meses, 4 meses, 6 a 18 meses y 4 a 6 años.

Si bien en muchas partes del mundo todavía se usa la vacuna oral contra la polio (VPO), en los Estados Unidos no se usa desde el año 2000. La aplicación de la VPI elimina el pequeño riesgo de desarrollar polio después de recibir la vacuna oral contra la polio elaborada con virus vivo.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna ofrece protección contra la polio, que puede causar parálisis y muerte.

Riesgos posibles

Los efectos secundarios incluyen fiebre, enrojecimiento o dolor en el lugar de la vacuna. Todas las vacunas presentan la posibilidad remota de provocar una reacción alérgica.

Cuándo evitar la inmunización

  • si su hijo es alérgico de gravedad a la neomicina, la estreptomicina o la polimixina B
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica grave luego de recibir una dosis anterior de la vacuna antipoliomielítica inactivada

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

La vacuna antipoliomielítica inactivada puede provocar febrícula, y dolor y enrojecimiento en el lugar de la vacuna durante varios días. Según la edad de su hijo, el dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se producen reacciones adversas moderadas o graves después de la inmunización

Gripe

La gripe es una infección viral de las vías respiratorias sumamente contagiosa.

Cronograma de inmunización

La estación de la gripe va de octubre a mayo. Es mejor recibir una inyección contra la gripe en el comienzo de la estación, ya que le permite al cuerpo crear inmunidad ante la gripe o protección contra ella. Recibir la inyección una vez comenzada la estación es mejor que no recibirla en absoluto.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) ahora recomiendan la vacuna contra la gripe para toda persona mayor de 6 meses, en lugar de recomendarla solo para determinados grupos, como lo hacía anteriormente. Sin embargo, es especialmente importante que los grupos de mayor riesgo reciban la vacuna.

Entre los grupos de alto riesgo se encuentran:

  • todos los niños de 6 meses a 4 años de edad
  • personas mayores a 50 años de edad
  • personas cuyo sistema inmunitario esté debilitado
  • embarazadas durante la estación de la gripe
  • personas que viven con niños menores de 5 años o con adultos mayores de 50 años, o que trabajan con ellos
  • personas que viven en centros de atención a largo plazo, como residencias de ancianos
  • adultos o niños con afecciones crónicas, como asma
  • trabajadores de atención médica que tengan contacto directo con los pacientes
  • cuidadores externos y contactos domésticos de cualquiera de los grupos de alto riesgo

Los lactantes menores de 6 meses no pueden recibir la vacuna, pero si los padres y niños mayores del hogar la reciben, el bebé recibirá protección. Esto es importante porque los lactantes están más expuestos al riesgo de sufrir complicaciones graves derivadas de la gripe.

Los niños mayores de 9 años de edad necesitan solo una dosis de la vacuna. Para los niños menores que reciben la vacuna contra la gripe por primera vez, se deberán aplicar dos inyecciones separadas por un intervalo de 1 mes. Consulte a su médico para saber la cantidad de dosis que necesita su hijo.

Existe la opción de una vacuna no inyectable, la vacuna en aerosol nasal, para personas sanas de 2 a 49 años de edad. El aerosol nasal contiene virus vivo, pero debilitado, que no causa la gripe. Sin embargo, la vacuna no se recomienda para los niños con ciertas afecciones ni para las embarazadas.

En el pasado, hubo escasez de vacunas y retraso de disponibilidad. Por lo tanto, consulte a su médico para saber si hay disponibilidad de vacunas y para saber cuál es la adecuada para su hijo.

Por qué se recomienda la vacuna

Durante la estación de la gripe, la vacuna contra la gripe reduce las posibilidades de contagio de los niños en hasta un 80%.

Incluso si usted o sus hijos recibieron la vacuna el año anterior, esa vacuna no evita el contagio este año porque los virus de la gripe cambian constantemente. Por este motivo, la vacuna se actualiza todos los años para incluir las cepas más actuales del virus.

Riesgos posibles

Normalmente, la inyección se aplica en la parte superior del brazo y contiene virus de gripe muertos que no provocan el contagio, sino que harán que el cuerpo genere anticuerpos para combatir el virus vivo en caso de que ingrese al organismo.

Algunos de los efectos secundarios más comunes de las inyecciones contra la gripe son dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la vacuna. También es posible observar febrícula y dolor intenso. Dado que la vacuna contra la gripe en aerosol nasal se elabora con virus vivo, puede provocar síntomas leves parecidos a los de la gripe, entre ellos, goteo nasal, dolor de cabeza, vómitos, dolor muscular y fiebre. Muy rara vez, se observa una reacción alérgica grave.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

Las personas que no deberían recibir la inyección contra la gripe estacional son:

  • lactantes menores de 6 meses de edad
  • personas alérgicas de gravedad al huevo y sus productos derivados. (Las personas con una leve alergia al huevo pueden recibir la vacuna, pero la inyección se debe aplicar en el consultorio del médico para su observación durante 30 minutos tras la aplicación)
  • personas que hayan experimentado una reacción grave a la vacuna contra la gripe
  • personas que hayan tenido el síndrome de Guillain-Barré (GBS), una afección poco común que afecta al sistema nervioso
  • personas con una enfermedad moderada a grave

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

El dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados. Un paño húmedo y caliente o una almohadilla térmica también pueden ayudar a minimizar el dolor. Con frecuencia, mover o utilizar la extremidad donde se aplicó la inyección también reduce el dolor.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observa alguna dolencia grave tras la inmunización, como una reacción alérgica, fiebre alta u otra dificultad

Vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola)

La vacuna triple vírica protege contra el sarampión, la papera y la rubéola.

Cronograma de inmunización

La inyección de la vacuna triple vírica se aplica en dos dosis. La primera dosis se aplica a los 12 a 15 meses de edad; la segunda, por lo general, a los 4 a 6 años de edad.

Por qué se recomienda la vacuna

El sarampión, la papera y la rubéola son infecciones que pueden derivar en enfermedades graves. Más del 95% de los niños que recibe la triple vírica estará protegido contra las tres enfermedades de por vida.

Riesgos posibles

Es poco común observar dolencias graves, como reacciones alérgicas. Los posibles efectos adversos leves a moderados incluyen erupción, fiebre, mejillas hinchadas, convulsiones febriles y leve dolor de articulaciones.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

La vacuna no se recomienda en los siguientes casos:

  • su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • su hijo tuvo una reacción alérgica grave luego de recibir una dosis anterior de la vacuna triple vírica o luego de consumir gelatina o el antibiótico neomicina

Consulte a su médico si es recomendable aplicar la vacuna si su hijo:

  • recibió recientemente gammaglobulina o una transfusión de sangre
  • tiene una afección que afecta al sistema inmunitario, como cáncer
  • toma actualmente prednisona, esteroides u otros fármacos inmunodepresores
  • hace actualmente quimioterapia o radioterapia
  • ha tenido alguna vez un valor bajo en el recuento de plaquetas

Su médico determinará si los beneficios de vacunar a su hijo compensan los riesgos posibles.

Las embarazadas no deben recibir la vacuna triple vírica hasta después del parto.

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

Si se desarrolla una erupción sin que se manifiesten otros síntomas, no es necesario seguir ningún tratamiento y la erupción debería desaparecer en unos días. El dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observa alguna anomalía después de la inmunización

Varicela

La vacuna protege contra la varicela, una enfermedad viral infantil común y muy contagiosa.

Cronograma de inmunización

La inyección de la vacuna contra la varicela se aplica entre los 12 y 15 meses de edad, seguida de una dosis de refuerzo entre los 4 y 6 años de edad para una mayor protección. Los niños mayores, menores de 13 años de edad, que no hayan tenido varicela también pueden recibir la vacuna en dos dosis separadas por un intervalo mínimo de 3 meses. Los niños mayores de 13 años que no hayan tenido varicela ni se hayan vacunado deben recibir la vacuna en dos dosis separadas por un intervalo de 1 mes.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna contra la varicela evita el desarrollo de gravedad de la enfermedad en casi todos los niños vacunados. Su efectividad para prevenir el desarrollo leve de la enfermedad es de hasta un 85%. Por lo general, cuando los niños vacunados contraen la enfermedad, esta se desarrolla levemente.

Riesgos posibles

Es sumamente poco común observar reacciones graves, como reacciones alérgicas. Entre los posibles efectos leves se encuentran sensibilidad excesiva y enrojecimiento en el lugar de la vacuna, fiebre, fatiga y síntomas parecidos a los de la varicela. Se puede presentar una erupción hasta 1 mes después de la inyección. Puede durar varios días, pero desaparece sin necesidad de seguir ningún tratamiento. Existe un riesgo muy bajo de observar convulsiones febriles tras la vacunación.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

La vacuna no se recomienda en los siguientes casos:

  • su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • su hijo es alérgico a la gelatina o al antibiótico neomicina, y requirió tratamiento médico anteriormente

Consulte a su médico si es recomendable aplicar la vacuna si su hijo:

  • tuvo una reacción alérgica grave a una dosis anterior de la vacuna contra la varicela
  • recibió recientemente gammaglobulina o una transfusión de sangre
  • tiene un trastorno que afecta al sistema inmunitario, como cáncer; toma prednisona, esteroides u otros fármacos inmunodepresores; o hace actualmente quimioterapia o radioterapia

Su médico determinará si los beneficios de vacunar a su hijo compensan los riesgos posibles.

Las embarazadas no deben recibir la vacuna contra la varicela hasta después del parto.

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

El dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observa alguna anomalía después de la inmunización

Vacuna antimeningocócica conjugada (MCV4)

La vacuna contra la meningitis protege contra la enfermedad meningocócica, una infección bacteriana grave que puede derivar en meningitis bacteriana.

Cronograma de inmunización

Se recomienda administrar la vacuna cuando los niños tienen 11 o 12 años, y se aconseja aplicar una dosis de refuerzo a los 16 años de edad. También se puede aplicar a niños de 13 a 18 años que no recibieron la vacuna anteriormente. Para el caso de quienes reciben la primera dosis entre los 13 y los 15 años, deben recibir la dosis de refuerzo entre los 16 y los 18 años de edad. Los estudiantes universitarios del primer año que no se hayan vacunado anteriormente y que vivirán en una residencia de estudiantes, al igual que los que ingresan al ejército, deben recibir una sola dosis.

Algunos niños presentan un mayor riesgo de contraer enfermedad meningocócica. Este es el caso de los bebés y los niños de 9 meses a 10 años de edad que:

  • viven en países donde la enfermedad es común o viajan allí
  • están presentes durante un brote de la enfermedad
  • sufren algún tipo de trastorno inmunitario. Si el trastorno inmunitario es crónico, se recomienda la aplicación de una dosis de refuerzo unos años más tarde, según la edad en la que se aplicó la primera dosis

Los niños que cumplan estos criterios deben recibir dos dosis separadas por un intervalo mínimo de 8 semanas.

Por qué se recomienda la vacuna

La enfermedad meningocócica es originada por la bacteria Neisseria meningitides. Puede provocar una infección en el flujo sanguíneo o meningitis, o ambas, y puede poner en riesgo la vida si no se trata a la brevedad. La vacuna antimeningocócica es muy efectiva para brindar protección contra cuatro cepas de la bacteria meningocócica.

Riesgos posibles

Algunos de los efectos secundarios más comunes son hinchazón, enrojecimiento y dolor en el lugar de la vacuna, además de dolor de cabeza, fiebre o fatiga. Es poco común observar dolencias graves, como reacciones alérgicas.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

La vacuna no se recomienda en los siguientes casos:

  • su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • su hijo ha tenido una reacción alérgica grave a una dosis anterior de la vacuna antimeningocócica, la vacuna DTaP o al látex

Si su hijo tiene antecedentes de haber sufrido el síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad del sistema nervioso que provoca debilidad progresiva, consulte a su médico si es recomendable aplicar la vacuna.

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

Su hijo puede tener fiebre, dolor, e hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. El dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Un paño húmedo y caliente o una almohadilla térmica también pueden ayudar a reducir el dolor. Con frecuencia, mover o utilizar la extremidad donde se aplicó la inyección reduce el dolor.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observa alguna anomalía después de la inmunización

Hepatitis A

El virus de la hepatitis A (VHA) provoca fiebre, náuseas, vómitos e ictericia, y puede derivar en una epidemia en toda una comunidad. Las guarderías infantiles son un lugar común para los brotes.

Cronograma de inmunización

Se recomienda aplicar la vacuna en niños de 12 a 23 meses de edad, seguida de una segunda dosis de 6 a 18 meses más tarde. Si bien en el pasado la vacuna se recomendaba para niños mayores y adultos en alto riesgo de contraer la enfermedad (como aquellos que viven en ubicaciones con altos índices del VHA o viajan allí), la vacuna ahora se recomienda para cualquier persona que desee crear inmunidad ante la enfermedad.

Por qué se recomienda la vacuna

Además de proteger al niño en sí, la vacuna contra el VHA puede ayudar a evitar el brote de una epidemia. Algunos niños infectados no presentan ningún síntoma, pero pueden contagiar el virus a otras personas de todas maneras. Vacunar a una gran cantidad de niños contra el VHA limita la propagación de la enfermedad en una comunidad.

Riesgos posibles

Por lo general, los efectos secundarios son fiebre y sensibilidad excesiva, hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. Es poco común observar reacciones alérgicas a la vacuna.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica grave a la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis A o al látex

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

Su hijo puede tener fiebre, dolor, e hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. El dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observa alguna anomalía después de la inmunización

Rotavirus

El rotavirus es un virus común que provoca vómitos y diarrea, sobre todo en lactantes y en niños pequeños. Las guarderías infantiles son un lugar común para los brotes.

Cronograma de inmunización

La vacuna, un líquido que se ingiere por vía oral, se recomienda para bebés de 2 y 4 meses de edad, con una dosis adicional a los 6 meses de edad, según la marca de la vacuna administrada.

Por qué se recomienda la vacuna

El rotavirus puede provocar diarrea grave, que puede derivar en deshidratación y, en el caso de algunos niños, en requerir hospitalización. La vacunación contra el rotavirus puede ayudar a detener el contagio en la comunidad, además de proteger al niño en sí.

Riesgos posibles

Los efectos secundarios pueden incluir diarrea y vómitos, además de fiebre.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

La vacuna no se recomienda en los siguientes casos:

  • su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío no debería impedir la inmunización
  • su hijo tuvo una reacción alérgica grave a una dosis anterior de la vacuna
  • su hijo padece inmunodeficiencia combinada grave (IDCG), un trastorno genético

Infórmele al médico si su hijo es alérgico al látex, ya que el aplicador de una de las vacunas disponibles es de látex.

Consulte a su médico si es recomendable aplicar la vacuna si su hijo:

  • presenta una anomalía en el aparato digestivo o padece una enfermedad gastrointestinal
  • tiene antecedentes de invaginación intestinal, un tipo de obstrucción intestinal grave
  • recibió recientemente gammaglobulina o una transfusión de sangre
  • padece deficiencias en el sistema inmunitario derivadas de una enfermedad, como cáncer; toma esteroides u otros fármacos inmunodepresores; o hace actualmente quimioterapia o radioterapia

Su médico determinará si los beneficios de vacunar a su hijo compensan los riesgos posibles.

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

Según la edad de su hijo, la fiebre se puede tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados. Si se producen vómitos o diarrea, asegúrese de darle a su hijo líquido en cantidades pequeñas y frecuentes, y esté atento a los signos de deshidratación, como orina en menor cantidad a lo habitual.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observa alguna anomalía después de la inmunización

En raras ocasiones, algunos niños desarrollarán invaginación intestinal en el término de una semana a partir de la primera dosis de la vacuna. Por lo tanto, después de la primera dosis, esté atento a los signos de invaginación intestinal, que pueden incluir períodos de dolor abdominal intenso acompañado por llanto incontrolable; vómitos; sangre o mucosidad en las heces; y apariencia débil, somnolienta o nerviosa.

VPH

El virus del papiloma humano (VPH) es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que origina verrugas genitales y alteraciones en el cuello uterino que pueden derivar en cáncer de cuello uterino. También puede derivar en cáncer en otras áreas, como el pene, el ano y la garganta. De acuerdo con estudios recientes, el virus se puede asociar incluso a enfermedades cardiovasculares en las mujeres.

Cronograma de inmunización

La vacuna se aplica en una serie de tres inyecciones durante un período de 6 meses. Se recomienda en niñas y niños de 11 o 12 años de edad, y en niños mayores que no hayan sido vacunados.

Por qué se recomienda la vacuna

Como el VPH puede causar trastornos graves como verrugas genitales y algunos tipos de cáncer, es importante vacunarse para prevenir la infección y protegerse contra la propagación del VPH. Funciona mejor cuando se aplica antes del inicio de la vida sexual.

Riesgos posibles

Por lo general, los efectos secundarios son fiebre y sensibilidad excesiva, hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. También se pueden producir mareos, desmayos, náuseas y vómitos después de la inyección. Es poco común observar reacciones alérgicas a la vacuna.

Cuándo retrasar o evitar una inmunización

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfrío u otras afecciones leves no deberían impedir la inmunización
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica grave a la primera dosis de la vacuna contra el VPH
  • si su hijo ha tenido una reacción alérgica grave a la levadura
  • si su hija está embarazada

Cuidados que requiere su hijo luego de la inmunización

Su hijo puede tener fiebre, dolor, e hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la vacuna. El dolor y la fiebre se pueden tratar con acetaminofeno o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué medicamento y qué dosis son los indicados.

Cuándo llamar al médico

  • si no está seguro de si se debe retrasar o evitar la administración de la vacuna
  • si se observa alguna anomalía después de la inmunización

Cronograma de inmunización

Este cronograma de inmunización es una referencia útil que lo ayuda a hacer un seguimiento de las vacunas que su hijo necesita recibir y de cuándo debe hacerlo.

Tipos de vacunas

Algunos tipos de vacunas son:

  1. Los virus vivos atenuados (debilitados) se usan en algunas vacunas, como la triple vírica (sarampión, paperas y rubéola).
  2. Los virus o bacterias muertos (inactivados) se usan en algunas vacunas, como la vacuna antipoliomielítica inactivada.
  3. Las vacunas toxoides contienen una toxina inactivada que produce la bacteria. Por ejemplo, las vacunas contra la difteria y el tétanos son vacunas toxoides.
  4. Las vacunas conjugadas, como HIB, contienen partes de bacterias combinadas con proteínas.

Inmunización por viajes

En los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), los viajeros encontrarán disponible información específica acerca de las inmunizaciones que deben aplicarse para trasladarse a los distintos destinos del mundo. Consulte a su médico para obtener más información.

Según el tipo y la duración del viaje, se recomienda la aplicación de algunas vacunas. La mayoría de las inmunizaciones se deben aplicar, como mínimo, 1 mes antes de viajar. Cuando viaje al exterior, lleve con usted el registro de vacunas de su hijo.

Ayudar a los niños durante la aplicación de inyecciones

A veces, es difícil saber quién le teme más a las inmunizaciones: los padres o los hijos. Estos son algunos consejos que ayudan a facilitar el proceso para todos:

  • Explíqueles a los niños mayores qué está sucediendo y que la inyección los ayuda a mantenerse sanos.
  • Dígales a los niños más pequeños que no hay nada malo en llorar, pero aliéntelos a ser valientes.
  • Intente estar tranquilo usted mismo. Su hijo percibe sus miedos.
  • Un poco de distracción en el momento de aplicar la inyección resulta útil. Intente hacer que su hijo cuente los números, cante una canción o mire para otro lado (tal vez, un cuadro en la pared). Se recomienda tener en mente una broma o un comentario gracioso.
  • Felicite a su hijo cuando la aplicación de la inyección haya terminado.
  • Tenga pensado un plan divertido para después de la vacunación. Una salida a un parque o a una zona de juegos para niños puede hacer que la experiencia de inmunización en general sea menos desagradable.

Si bien tanto usted como su hijo pueden sentirse incómodos en el momento de la vacunación, recuerde que las vacunas son una de las mejores maneras de protegerse contra las enfermedades contagiosas.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: abril de 2012

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