Mantener sana la dentadura de su hijo

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Mantener sana la dentadura de su hijo

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¿Para cuándo debería programar la primera visita de mi hijo al dentista? ¿Debería usar hilo dental mi hijo de solo 3 años? ¿Cómo puedo saber si mi hijo necesita llevar un aparato de ortodoncia?

Muchos padres lo pasan mal cuando intentan avaluar en qué medida necesitan sus hijos recibir atenciones dentales. Saben que quieren prevenir las caries, pero no siempre conocen la mejor forma de hacerlo.

¿Cuándo se debe empezar a cuidar de los dientes?

El cuidado dental adecuado empieza antes de la erupción de de los primeros dientes de leche del bebé. El mero hecho de que usted no pueda ver esos dientes no significa que no estén allí. De hecho, los dientes ya se empiezan a formar en el segundo trimestre de embarazo. Cuando nace, el bebé tiene 20 dientes de leche, algunos de los cuales están completamente desarrollados en su mandíbula.

Cuerpo básico: boca y dientes

Pasar un pañito o una toallita húmeda por las encías del bebé cada día ayuda a eliminar las bacterias nocivas. Los padres pueden cepillar los dientes del bebé conforme vayan saliendo con un cepillito de dientes para lactantes, utilizando agua con una pequeña cantidad de dentífrico hasta que cumpla 2 años.

Alrededor de los 2 años, la mayoría de los niños pueden escupir mientras se cepillan los dientes. Utilice una cantidad reducida de pasta de dientes (del tamaño aproximado de un guisante) hasta que el niño cumpla 5 años y supervise siempre a su hijo mientras se cepilla los dientes.

Hasta un bebé puede desarrollar caries si no sigue unos buenos hábitos alimentarios. Dejar que el bebé se duerma chupando la tetina del biberón puede ser muy cómodo, pero también puede dañar la dentadura del bebé. Cuando los azúcares del zumo o de la leche quedan adheridos a los dientes del bebé durante horas, pueden corroer el esmalte dental, creando una afección denominada "caries de la lactancia" o "caries del biberón". Los incisivos picados, llenos de hoyos o manchados son signos de esta afección. En los casos más graves las caries pueden ser tan importantes que resulta necesario extraer todos los incisivos hasta que salgan los dientes permanentes.

Los padres y las personas que cuidan de bebés y niños pequeños deben establecer momentos específicos para tomar el biberón cada día, ya que pasarse todo el día succionando un biberón puede ser sumamente perjudicial para la dentadura.

Dentistas pediátricos

Considere la posibilidad de llevar a su hijo a un dentista especializado en tratar niños. Los dentistas pediátricos se han formado para tratar el amplio abanico de aspectos relacionados con la salud dental infantil. También saben cuándo remitir a sus pacientes a un tipo distinto de especialista, como un ortodoncista para corregir una sobremordida o un cirujano maxilofacial para corregir una mandíbula desalineada.

Las principales metas de un dentista pediátrico son la prevención (evitar posibles problemas antes de que ocurran) y el mantenimiento (exámenes periódicos y aplicar pautas adecuadas para cuidar diariamente de los dientes a fin de mantener dentadura y encías sanas).

Cómo prevenir las caries

La Asociación Dental Americana (ADA) recomienda empezar a llevar a un niño al dentista alrededor de su primer cumpleaños. En la primera visita, el dentista le explicará las técnicas adecuadas para cepillarle los dientes a su bebé y para utilizar hilo dental (que se debe empezar a pasar en cuanto el pequeño tenga dos dientes que se tocan entre sí) y explorará la dentadura del pequeño mientras él permanezca en su regazo.

Este tipo de visitas ayuda a detectar de forma precoz posible problemas y ayuda a los niños a acostumbrarse a ir al dentista para que no tengan tanto miedo cuando tengan que ir más adelante.

Si parece que un niño corre el riesgo de desarrollar caries u otros problemas dentales, el dentista puede empezar a aplicarle colutorios o enjuagues de flúor incluso antes de que le salgan todos los dientes de leche (esto es algo que también se puede hacer en la consulta del pediatra). El flúor endurece el esmalte dental, lo que ayuda a prevenir el problema dental más habitual en la infancia: la caries.

La caries dental ocurre cuando las bacterias y los restos de alimentos que se quedan pegados a los dientes después de ingerir alimentos o bebidas no se eliminan mediante el cepillado. Los ácidos se acumulan en los dientes y ablandan su esmalte hasta que se forman agujeros o caries. El uso regular de flúor refuerza el esmalte dental, lo que dificulta que penetren los ácidos que provocan las caries.

dental cavity illustration

Aunque en muchas localidades se exige que el agua corriente contenga flúor, hay otras donde no existe esta exigencia. Si su agua corriente no está flúorada o si su familia consume agua purificada, pida a su dentista que les dé suplementos de flúor. La mayoría de dentífricos contienen flúor, pero el hecho de limitarse a utilizar pasta de dientes no es suficiente para proteger completamente los dientes de su hijo. De todos modos, deberá tener cuidado, ya que un exceso de flúor puede provocar cambios de color y manchas en los dientes. Hable con su dentista antes de utilizar suplementos de flúor.

Los cambios de color y las manchas en los dientes también pueden ocurrir debido al uso prolongado de antibióticos y de algunos medicamentos de uso infantil que contienen grandes cantidades de azúcar. Los padres deben instar a sus hijos a cepillarse los dientes después de tomar estos medicamentos, sobre todo si los han de tomar durante mucho tiempo.

Cepillarse los dientes por lo menos dos veces al día y pasarse la seda dental con regularidad ayuda a mantener la boca sana. Los niños de 2 y 3 años pueden empezar a utilizar pasta de dientes para cepillárselos, siempre bajo la supervisión de un adulto. Los niños no deben utilizar grandes cantidades de pasta de dientes; a esta edad, basta con una cantidad recudida, del tamaño de un guisante. Los padres se deben asegurar de que el niño escupe la pasta de dientes en vez de tragársela.

Conforme le van creciendo los dientes permanentes a su hijo, el dentista puede contribuir a que estos no se deterioren ni se carien aplicando una fina capa de resina en los molares, donde se produce la mayor parte de la masticación. Conocida como sellador dental o barniz dental, esta capa protectora impide que las bacterias se introduzcan en las grietas y fisuras de los molares.

Las investigaciones odontológicas han permitido mejorar las técnicas de prevención, como las amalgamas y los selladores que contienen flúor, pero ir al dentista solo es una parte del buen cuidado de los dientes. El cuidado que tiene lugar en el seno de la familia es igual de importante. Por ejemplo, el hecho de que un niño lleve sellador dental no significa que pueda comer grades cantidades de dulces o saltarse sus cepillados diarios de dientes ni el uso regular de hilo dental: los padres deben trabajar con sus hijos para enseñarles buenos hábitos higiénicos.

Si su hijo tuvieras un problema

Si usted es proclive a tener caries o afecciones en las encías, lo más probable es que sus hijos se expongan a un mayor riesgo de padecer este tipo de afecciones. Por lo tanto, a veces ni el más concienzudo cepillado de dientes ni el uso habitual de hilo dental permiten evitar las caries. Asegúrese de llamar al dentista si su hijo se queja de que le duelen los dientes, lo que podría ser un signo de caries que necesita tratamiento.

Los nuevos materiales con que se trabaja en odontología permiten que los dentistas pediátricos tengan más opciones que nunca para hacer empastes y reparar la dentadura. Aunque la plata sigue siendo la sustancia de elección para la mayoría de empastes de dientes permanentes, hay otros materiales, como las resinas de composite, que están ganando popularidad. Estas resinas se adhieren a los dientes para que el empaste no se pueda soltar y también se pueden utilizar para reconstruir dientes deteriorados debido a lesiones u otras afecciones como la fisura palatina. Además, las resinas provistas de color también son más atractivas.

Pero en casos de fractura, extensa caries dental o malformaciones en los dientes de leche, los dentistas suelen optar por coronas de acero inoxidable, que permiten conservar los dientes al tiempo que impiden que se extiendan las caries.

Ortodoncia

Conforme los niños van creciendo, su forma de morder y la alineación de su dentadura se pueden convertir en aspectos a tratar. El tratamiento ortodóncico actual empieza antes que en el pasado y lo que antes era un motivo de vergüenza preadolescente (una boca llena de hierros y piezas metálicas) se ha convertido en una reliquia del pasado. Niños tan pequeños como de solo 7 años pueden llevar aparatos correctores de ortodoncia, y nuevos y eficaces materiales (elaborados con plástico) han sustituido al metal pasado de moda.

Los dentistas saben que el hecho de trabajar la dentadura cuando el niño es pequeño puede ser más fácil y más eficaz a la larga. Los dientes de un niño pequeño se pueden recolocar con ortodoncias relativamente menores y esto permite evitar ortodoncias mayores más adelante.

En casos excepcionales, por lo general cuando se debe realizar un procedimiento dental complicado, el dentista recomendará el uso de anestesia general. Los padres se deben asegurar de que el profesional que administra el medicamento es un anestesista o un cirujano maxilofacial bien preparado antes de dar el visto bueno al procedimiento.

No tema formular preguntas al dentista de su hijo. El hecho de llevar a su hijo pronto al dentista y de habituarlo a unos buenos hábitos de higiene dental son formas eficaces de prevenir este tipo de trabajos dentales complicados. Si anima su hijo a utilizar un protector bucal cuando haga deporte, también le ayudará a prevenir lesiones importantes en la dentadura.

Cuando su hijo crezca, programe visitas periódicas al dentista entre cada 3 meses y una vez al año, en función de lo que recomiende su dentista. Limitar el consumo de alimentos y bebidas azucarados, el cepillado diario y el uso regular de hilo dental son pautas que contribuyen a la salud dental de su hijo. La estrecha colaboración con el dentista de su hijo le ayudará a asegurarse de que su hijo tiene unos dientes sanos y una bonita sonrisa.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: octubre de 2012

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