Cuando el cáncer te obliga a quedarte en casa

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Cuando el cáncer te obliga a quedarte en casa

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Quedarse en casa si está enfermo

Muchas enfermedades cotidianas pueden hacerte sentir deseos de quedarte en casa. La gripe, un virus estomacal o incluso un fuerte resfriado pueden hacer que sientas ganas de quedarte en cama y taparte hasta la cabeza. Estas enfermedades no sólo pueden hacer que te sientas terriblemente mal sino que, además, son contagiosas. Quedarte en casa cuando las estás padeciendo no sólo te permite descansar lo necesario sino que también ayuda a prevenir que otras personas se enfermen.

Pero cuando una persona padece una enfermedad más grave, como cáncer, las cosas cambian. Es posible que los niños con cáncer deban permanecer en su casa, no porque puedan contagiar de cáncer a otras personas (esto es imposible), sino porque puede ser peligroso para ellos contagiarse los gérmenes de otras personas.

En general, el organismo de un niño saludable es capaz de controlar los gérmenes sin problemas, en especial con el lavado de manos regular. Pero cuando un niño padece cáncer, la enfermedad y los tratamientos que se utilizan para combatirlo pueden debilitar el sistema inmunológico del cuerpo (el sistema que combate las enfermedades y las infecciones). Incluso un simple resfriado puede durar mucho más tiempo en los niños con cáncer y enfermarlos más de lo habitual.

Con frecuencia, para protegerse a sí mismos, los niños con cáncer deben quedarse en casa hasta que su sistema inmunológico se recupera. Pero tener que quedarse en casa puede hacerte sufrir. Perderte los días de escuela, el tiempo con los amigos y las divertidas salidas familiares (aunque sea sólo por un tiempo) puede provocarte enojo, tristeza, sensación de abandono o incluso celos de tus hermanos y amigos.

La buena noticia es que para muchos niños con cáncer, tener que quedarse en casa es un problema temporal. Una vez que el sistema inmunológico se recupere, deberían poder volver a la rutina habitual.

Hasta tanto ocurra esto, te daremos algunos consejos para sacar el mayor provecho de esta situación no tan afortunada.

¿Qué es la neutropenia?

Si un niño tiene cáncer y debe quedarse en casa, lo más probable es que tenga una afección denominada "neutropenia". La neutropenia es la presencia de niveles anormalmente bajos de determinados glóbulos blancos denominados "neutrófilos" en el organismo. Los neutrófilos son la principal defensa que el cuerpo tiene contra las enfermedades y las infecciones.

Cuando un germen se introduce en un cuerpo sano, el sistema inmunológico se pone en acción y envía un ejército de neutrófilos a la zona para atacarlo. Y lo que es más sorprendente es que la próxima vez que estos gérmenes entren en el organismo, los neutrófilos los "recordarán" e intentarán detenerlos antes de que puedan provocar problemas graves.

Sin embargo, cuando una persona padece cáncer, hay menos neutrófilos disponibles para proteger el organismo. Al tener una cantidad menor de neutrófilos, los niños con cáncer tienen más probabilidades de contraer infecciones. Pero, ¿qué ocurre con los neutrófilos? En algunos casos, el cáncer daña la médula, que es el material esponjoso ubicado dentro de los huesos y el lugar en el que se fabrican las células sanguíneas (incluidos los neutrófilos). (Esto es muy común en algunos tipos de cáncer, como la leucemia y el linfoma).

En otros casos, es posible que sean los tratamientos contra el cáncer los que provoquen los daños. Tanto la quimioterapia (o quimio, que son potentes fármacos para combatir el cáncer) como la radiación (rayos X de alta potencia) realizan su trabajo matando a las células de crecimiento más rápido del organismo (tanto malas como buenas). Como las células sanguíneas se encuentran entre las células de crecimiento más rápido del cuerpo, con frecuencia resultan destruidas accidentalmente junto con las células cancerígenas.

Cómo hacen los médicos para verificar si tienes neutropenia

Los médicos utilizan un análisis de sangre denominado "recuento total de neutrófilos" para determinar cuánto cuidado deben tener los niños con cáncer para evitar los gérmenes. A veces, también pueden administrar medicamentos especiales que ayudan al organismo de un niño a producir más neutrófilos. Pero, con frecuencia, es más seguro simplemente quedarse en casa por un tiempo. El médico decidirá durante cuánto tiempo.

Los lugares como las escuelas, los centros comerciales o incluso las iglesias son demasiado riesgosos, porque las personas están muy cerca unas de otras y los gérmenes se propagan con facilidad. Para tu sistema inmunológico, equivaldría a quedarte parado junto a un incendio forestal con una pistola de agua como única defensa.

Ver el lado positivo

Entonces, ¿qué puede hacer un niño para sacar el mayor provecho del tiempo que pasa en su casa? Mucho. Aunque es probable que todo dependa de cómo se sienta. Hay días en los que el tratamiento contra el cáncer puede hacer que una persona se sienta cansada y agotada. Otros días, un niño puede tener más energía.

Aquí encontrarás algunas ideas para ganarle la batalla al aburrimiento cuando estés con energías:

Mantente conectado. Con todas las maneras de mantenerse en contacto que existen en estos días, como los mensajes de texto, los mensajes instantáneos y tantas otras maneras, es muy fácil mantenerse en contacto con los amigos y la familia. Los niños pueden chatear, enviar fotografías o hacer cuestionarios divertidos para sus amigos. Si el médico lo permite, tal vez puedas invitar a un amigo a dormir a tu casa.

Usa la creatividad. El arte es una excelente manera de expresar sentimientos; por lo tanto, un niño puede pintar, dibujar o hacer un cuaderno de recortes o un collage con sus fotografías favoritas. Tal vez, uno de los padres pueda ayudar con un proyecto más importante, como armar un juguete a escala, coser o crear alhajas. Llevar un diario es una excelente manera de llevar un registro de tus experiencias. Más adelante, puede ser un útil recordatorio de cuán lejos llegó una persona.

Redecora. Intenta realizar una remodelación de tu habitación con la ayuda de tus padres. Es un buen momento para que un niño transforme su habitación en un espacio cómodo y moderno, lleno de personalidad. Algunas ideas incluyen pintar las paredes con un color alegre o transformar la cama en un sofá original con muchas almohadas cómodas. Los toques finales podrían incluir colocar pósters y crear un rincón para tu música, tus libros o tus fotografías favoritas.

Sal fuera. Aun cuando no puedas ir a lugares con mucha gente, el aire fresco no está prohibido. Los niños pueden sentarse en la entrada o en el jardín para leer un libro o escuchar música. Puedes llevar los proyectos de arte al aire libre. (Pero es importante que uses pantalla solar y un sombrero porque la quimioterapia puede incrementar las probabilidades de quemaduras de piel).

Mantente al día con la tarea escolar. Mantenerte al día con el trabajo escolar, algo que normalmente no te causaría ninguna alegría, puede ser una buena manera de continuar con parte de tu rutina habitual.

Encuentra maneras de sentirte fuerte. ¿Qué es lo que hace sentir fuerte a alguien? Todo depende del niño, pero aquí te damos algunas ideas para niños con cáncer:

  • Coordina una recaudación de fondos para la investigación del cáncer o algún otro fin, como el cuidado de los animales, el medio ambiente o la escuela.
  • Crea un sitio Web o un blog con la ayuda de uno de tus padres.
  • Únete a un grupo de apoyo para el cáncer en línea o presencial.
  • Haz una lista de las cosas que deseas hacer cuando te sientas mejor. Pensar más allá del aquí y el ahora puede hacer que el tiempo pase más rápido y ayudar a mantener una actitud positiva.
  • Lee historias inspiradoras acerca de sobrevivientes.

Revisado por: Christopher N. Frantz, MD
Fecha de revisión: agosto de 2011

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
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