Recursos para la detección del VIH

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Recursos para la detección del VIH

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(HIV Testing Resources)

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es el virus que causa el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). El nombre del virus obedece a que infecta y daña parte del sistema inmunitario: el sistema natural de defensa del organismo.

A menudo, el único modo de saber si alguien está infectado con el VIH es mediante la aplicación de pruebas. Esto se debe a que las personas seropositivas (que presentan anticuerpos contra el VIH) pueden no saber que tienen el virus. La mayoría de signos de que una persona es seropositiva no se manifiestan hasta que el sida se ha desarrollado por completo. Para entonces, la persona estará más enferma que al principio, su enfermedad será más difícil de tratar y existirá la posibilidad de que la haya transmitido a otras personas sin saberlo.

A continuación, presentamos información detallada sobre qué significa someterse a las pruebas del VIH y sobre quién debería hacerse esas pruebas y por qué.

¿Quién corre el riesgo de contraer el VIH?

La verdad sobre el VIHLa única forma conocida de transmisión del VIH de una persona a otra es mediante los fluidos corporales de la persona infectada. En EE.UU., miles de adolescentes contraen con el VIH todos los años.

En EE.UU., los adolescentes se suelen infectar con el VIH de una de estas dos formas:

  1. Compartir agujas utilizadas para inyectarse drogas u otras sustancias (incluyendo las agujas utilizadas para inyectarse esteroides, tatuarse o ponerse piercings). Si una persona que ha utilizado la aguja tiene el VIH, la sangre que ha dejado en ella puede infectar a cualquiera que la utilice después.
  2. Mantener relaciones sexuales sin protección, incluyendo el sexo anal, vaginal y oral. Esto puede suceder cuando fluidos corporales como el semen, las secreciones vaginales o la sangre de una persona infectada se introducen en el cuerpo de otra que no lo está. Todas las personas que mantienen relaciones sexuales sin protección con una persona infectada corren el riesgo de contraer el VIH, pero las que ya padecen otra enfermedad de transmisión sexual se exponen a un riesgo todavía mayor.

Los niños pueden nacer con el VIH si su madre está infectada y les transmite el virus durante la gestación o el parto. Tratar a la madre y al hijo en el período previo y posterior al parto, dar a luz por cesárea y evitar la lactancia pueden reducir el riesgo de que el bebé se infecte.

Motivos para hacerse las pruebas del VIH

Si has mantenido relaciones sexuales sin protección (sin preservativo) o has compartido agujas con otra persona, deberías hacerte las pruebas del VIH para determinar si has contraído la infección. Si has mantenido relaciones sexuales utilizando preservativos, también deberías hacerte las pruebas, ya que los preservativos son eficaces cuando se utilizan correctamente pero no son perfectos.

La detección precoz es clave para combatir el VIH y el sida porque:

  • El VIH no tiene cura, por lo que detectarlo en una fase temprana permite que una persona reciba un tratamiento médico que puede frenar el avance y los efectos de la enfermedad.
  • Cuando una persona se entera de que está infectada, puede tomar las medidas y precauciones necesarias para no transmitir la enfermedad.
  • Las parejas que quieren concebir hijos pueden adoptar medidas para impedir que su hijo nazca con el VIH.

Otro motivo para hacerse las pruebas es la tranquilidad: un resultado negativo puede ser un gran alivio para una persona que está preocupada porque podría haber contraído la infección.

En qué consisten las pruebas

De hecho, la mayoría de las pruebas del VIH no buscan directamente este virus, sino los anticuerpos que indican la presencia del VIH en el organismo.

Cuando alguien tiene el VIH, su sistema inmunitario fabrica anticuerpos para combatir el virus. A diferencia de los anticuerpos que fabrica normalmente el sistema inmunitario, que combaten con éxito otras infecciones, los anticuerpos contra el VIH no pueden detener al virus. Pero su presencia en grandes cantidades es lo que aparece en los resultados de las pruebas. Los anticuerpos pueden tardar de dos semanas a seis meses en aparecer en cantidades detectables. Por lo tanto, las pruebas del VIH es posible que no detecten aquellas infecciones que se han contraído durante los seis últimos meses.

Tipos de pruebas del VIH

  • Prueba EIA o ELISA. Es la prueba más utilizada para detectar el VIH. Por lo general, hay que esperar entre varios días y dos semanas para obtener los resultados. Esta prueba de cribado analiza una muestra de sangre para detectar anticuerpos contra el VIH. Si los resultados son positivos y demuestran la presencia de anticuerpos contra el VIH, se realiza una inmunotransferencia (Western Blot).
  • Inmunotransferencia. Si la prueba EIA o ELISA es positiva, los resultados se confirman con otra prueba denominada inmunotransferencia. Si ambas pruebas son positivas, queda prácticamente confirmado que la persona está infectada con el VIH. En contadas ocasiones, la prueba EIA produce falsos positivos, al detectar anticuerpos distintos de los del VIH. En estos casos, la inmunotransferencia será negativa.
  • Pruebas rápidas. Las pruebas rápidas son la alternativa rápida a las pruebas EIA y ELISA y son igual de precisas. Mientras que los resultados de un análisis de sangre normal pueden tardar entre una y dos semanas, una prueba rápida está lista en unos 20 minutos. Estas pruebas no están disponibles en muchos centros. Al igual que con las pruebas EIA y ELISA, las pruebas rápidas también deben confirmarse mediante una inmunotransferencia.
  • Pruebas caseras. Hay muchas pruebas del VIH caseras que pueden adquirirse sin receta médica o por Internet. Solo una de ellas, el "Home Access Kit", está aprobada por la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de EE.UU., país donde puede adquirirse en la mayoría de establecimientos de venta de medicamentos. El procedimiento es muy parecido al de las pruebas caseras para la diabetes. Hay que hacerse un pinchazo en el dedo y absorber la sangre con un cartoncito especial. Este se envía a un laboratorio, donde se analiza. Los resultados tardan unos siete días y se dan por teléfono con un número de identificación anónimo. También hay una prueba denominada "Home Access Express Kit", con la que es posible obtener los resultados de forma anónima al siguiente día hábil. Es un poco más cara que la prueba "Home Access Kit" y esta última tiene una precisión demostrada de más del 99,9%.
  • Otras pruebas que permiten obtener los resultados en casa sin mandar una muestra al laboratorio se consideran poco precisas y no deberían utilizarse.

Dónde hacerse las pruebas

Las pruebas del VIH pueden realizarse en diversos lugares, tales como consultorios médicos, ambulatorios, hospitales, clínicas y centros especializados en la detección del VIH. Algunos centros, como determinadas clínicas y hospitales, las realizan por un precio muy asequible o de forma gratuita.

Centros que realizan pruebas del VIH anónimas. En estos centros nunca se pide el nombre ni ningún otro dato identificativo de la persona. No obstante, todas las personas que se someten a la prueba del VIH figuran bajo un código o clave y solamente ellas conocen los resultados. Aunque en estos centros se asigna un código a cada persona, no por eso tratan a la gente como si fueran números. Muchos de estos centros disponen de asesores que pueden hablan con las personas interesadas antes y después de que se hagan las pruebas. Estos centros no se quedan con ninguna copia de los resultados.

Centros que realizan pruebas del VIH confidenciales. Confidencial significa que, en determinado momento del proceso, la persona que se somete a la prueba deberá identificarse. Los resultados pueden quedar registrados en su historia clínica.

En EE.UU. cada estado tiene leyes distintas relacionadas con las pruebas del VIH, por lo que es aconsejable que te informes sobre cuál es la normativa que impera en el tuyo.

Si los resultados de las pruebas son positivos

Si alguien tiene resultados positivos en las pruebas del VIH, debería:

  • Contactar inmediatamente con el médico para hablar sobre formas de frenar el avance de la infección. A menudo, los médicos realizan más pruebas para evaluar el estado de la infección. Si una persona tiene resultado positivo, tal vez le interese hablar con un médico especializado en VIH.
  • Renunciar a todas las actividades que sean perjudiciales para el sistema inmunitario. Estas incluyen beber alcohol en exceso, consumir drogas, no seguir una dieta saludable y fumar.
  • Someterse a más pruebas para detectar la presencia de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y de otras clases. Cuando a una persona le han contagiado el VIH, es posible que también le hayan contagiado otras enfermedades de transmisión sexual. Como el VIH debilita el sistema inmunitario, el cuerpo de una persona que ha contraído esta infección puede necesitar más ayuda para combatir otras enfermedades.
  • Informar sobre la infección a compañeros sexuales anteriores, actuales y futuros. Las personas que se han expuesto al VIH también deberían hacerse las pruebas para que, en caso de que hayan contraído el virus, también las puedan tratar. Las personas infectadas siempre deberán utilizar preservativos en sus relaciones sexuales para impedir el contagio.

Las personas que descubren que son seropositivas pueden experimentar miedo, sentirse aisladas, ser reacias a hablar con amigos o familiares y preocuparse por la posibilidad de que las discriminen o no las comprendan. Hablar con un psicólogo u otro profesional de la salud mental puede ayudarles a afrontar estos y otros sentimientos.

Algunos centros de salud especializados en el VIH y el sida ofrecen ayuda psicológica y/o disponen de información sobre grupos de apoyo formados por personas seropositivas. Estos entornos seguros brindan la oportunidad de hablar sobre cualquier miedo y de obtener respuestas de personas que se preocupan y comprenden la situación que está atravesando una persona seropositiva.

El VIH no tiene cura, pero estar infectado por el virus no es la sentencia de muerte que era hace tiempo. Los gobiernos y los científicos están invirtiendo mucho dinero y esfuerzo en el tratamiento del VIH y es de esperar que, a la larga, sea posible curarlo o vacunar a las personas contra él. Hoy en día, con lo deprisa que mejoran los tratamientos, las personas que se enteran de que padecen la enfermedad pueden mirar hacia el futuro con la esperanza real de llevar una vida normal durante mucho tiempo.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2010

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
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