Mi amigo tiene una alergia alimentaria. ¿Cómo lo puedo ayudar?

Teens > Para adolescentes > Las enfermedades > Mi amigo tiene una alergia alimentaria. ¿Cómo lo puedo ayudar?
Mi amigo tiene una alergia alimentaria. ¿Cómo lo puedo ayudar?

Read this in English(My Friend Has a Food Allergy. How Can I Help?)

Las alergias alimentarias van en aumento

Si nos haces esta pregunta, ¡enhorabuena! Significa que eres un buen amigo.

Las alergias alimentarias están en auge en EE.UU., y la mayoría de nosotros conocemos a alguien que es alérgico. Las alergias alimentarias más frecuentes son a los frutos, la leche, los huevos, la soja y el trigo. El marisco también puede provocar graves reacciones alérgicas.

Lo más curioso y también lo más delicado es que estos alimentos a menudo aparecen como ingredientes de otros alimentos que no parece que los puedan contener. La soja puede aparecer como ingrediente de algunos cereales para el desayuno e incluso dentro de una lata de atún. Algunos embutidos utilizan la caseína, una proteína de la leche, para condensar e unir entre sí los componentes. ¿Y ese bol de helado? Podría contener trigo.

Incluso los alimentos que no contienen ningún ingrediente alergénico (que puede desencadenar reacciones alérgicas) se pueden contaminar si, por ejemplo, los toca alguien que ha manipulado frutos secos o si se han preparado con utensilios o maquinaria que también se utiliza para procesar alimentos alergénicos.

Todo esto complica mucho la conducta de estar pendiente de lo que se va a comer para evitar aquellos alimentos que pueden desencadenar reacciones alérgicas.

Y es ahí donde entran en juego los amigos. Si tienes un amigo que padece una alergia alimentaria, puedes ayudarlo para que la vida le resulte más llevadera, sin que la alergia se convierta en el centro de atención de todo el tiempo que pasáis juntos.

Para una persona que padece una alergia alimentaria, el hecho de contar con amigos que lo aceptan y lo apoyan puede suponer un gran cambio emocional, ya que a todo el mundo le gusta sentirse comprendido. Además, el hecho tener buenos amigos puede incluso llegar a salvarle la vida.

¿Qué ha de hacer un amigo?

He aquí algunas formas en que puedes ayudar a tu amigo:

Entra en los detalles. Averigua a qué alimentos es alérgico tu amigo y cuáles son los síntomas propios de las reacciones alérgicas. Hay muchos síntomas que aparecen de inmediato: sarpullido, cosquilleo en la lengua o la boca, dificultades para respirar. Pero hay otros que pueden tardar más tiempo en aparecer. Aprende el modo en que tu amigo ha reaccionado al alimento alergénico en el pasado, pero no te detengas ahí. A veces, una misma alergia se puede presentar de formas diferentes en momentos diferentes. Cuanto más te familiarices con lo que puede ocurrir, más fácilmente podrás identificar los desencadenantes y adoptar las medidas oportunas si algo empezara a ocurrir.

Dos mentes piensan más que una. Ayuda a tu amigo a conectar cualquier síntoma corporal que pueda presentar con la posibilidad de que esté relacionado con su alergia alimentaria. Por ejemplo, si empezáis una clase después de comer y tu amigo se encuentra indispuesto o mareado, podría tratarse de algo distinto a una gripe, podría ser una reacción a algo que ha tomado a la hora de comer.

Tómatelo en serio. Algunas alergias alimentarias pueden ser de riesgo vital. Si ves que tu amigo está a punto de comerse algo que sospechas que le podría desencadenar síntomas alérgicos, díselo bien claro. Esto es especialmente importante cuando lo veas distraído o te parezca que no está prestando suficiente atención a lo que come. Por ejemplo, el hecho de haber consumido alcohol puede interferir en la capacidad de una persona para tomar buenas decisiones.

Si tu amigo empieza a presentar síntomas, no les quites importancia, reacciona y pide ayuda. Las dificultades para respirar, el desmayo y la opresión de garganta pueden ser signos de una anafilaxia, una reacción alérgica grave que puede llevar a una muerte súbita. Es muy importante que pidas ayuda de inmediato para detener estos síntomas.

Sabe cómo debes actuar. ¿Qué medicamento utiliza tu amigo para tratar la reacción alérgica? ¿Dónde lo guarda? Averigua qué aspecto tiene y cómo se utiliza para poderlo ayudar en el caso de que empezara a presentar una reacción grave. Si tu amigo utiliza inyectables de adrenalina (o epinefrina), pídele que te enseñe cómo funcionan y aprende a utilizarlos por si él no fuera capaz de hacerlo.

No compartas tu comida con él. La gente con alergias graves necesita ser muy cuidadosa con la forma de preparase la comida. Por lo tanto, ese bocadillo de pavo que te preparaste en el mismo mármol donde tu hermano se acababa de preparar un bocadillo de manteca de cacahuete podría ser un verdadero problema para tu amigo. También es muy recomendable que no compartas los cubiertos con tu amigo para que no se exponga por error a posibles alérgenos. Esto no significa que tu amigo no pueda compartir su comida contigo (suponiendo que tú no eres alérgico a lo que él ingiere, por descontado). Tal vez descubras algunos nuevos y deliciosos manjares, pero asegúrate siempre de lavarte primero las manos.

Esto nos lleva directamente al siguiente consejo:

Lávate las manos con agua y jabón después de comer. Por descontado, todos sabemos que es importante lavarse las manos antes de comer. Pero, si también te las lavas después de comer, podrás salvarle la vida a tu amigo si has ingerido alimentos a los que él es muy alérgico. Asegúrate de enjabonarte bien las manos y de utilizar agua tibia o caliente. Los geles antisépticos y las toallitas húmedas para manos no sirven para eliminar todos los alérgenos.

Si un amigo tuyo presenta una reacción alérgica grave

  • Mantén la calma e intenta ayudar a tu amigo a hacer lo mismo. Una reacción alérgica grave puede asustar a cualquiera y la ansiedad puede empeorar todavía más algunos de sus síntomas, como las dificultades para respirar.
  • Pide ayuda de inmediato. Si estáis en vuestro centro de estudios, llama a un profesor. Si estáis en un domicilio o en el exterior, llama a otra persona para que os ayude. Llama al teléfono de emergencias (911 en EE.UU, 999 en el Reino Unido y 112 en el resto de la U.E.) si tu amigo tiene problemas para respirar.
  • Si tu amigo lleva encima la medicación, ayúdale a utilizarla mientras esperáis la llegada de la ayuda médica.

Por qué son tan importantes los buenos amigos

Los amigos que sepan seguir estos consejos serán unos buenos socorristas, ya que podrán ayudar a identificar los posibles desencadenantes de las reacciones alérgicas y a tratar estas reacciones cuando aparezcan. Los buenos amigos también ofrecen otra ventaja importante: el apoyo emocional, porque ayudan a que las personas alérgicas se sientan menos solas.

Las alergias alimentarias pueden asustar bastante. Y, a pesar de que cada vez abundan más, el hecho de ser alérgico puede hacer que los afectados se sientan diferentes y que se avergüences de ello. No es fácil tenerse que fijar en las etiquetas y los ingredientes de todo cuanto se come. Puede ser bastante inoportuno tener que formular preguntas como: "¿Qué lleva este plato?" mientras cenas en la casa de un amigo o tener que mantenerte firme en una cafetería en vez de dejarte llevar, disfrutando de la comida y del tiempo que compartes con tus amigos.

Si no estás seguro de cómo o cuándo has de intervenir para ayudar a tu amigo, pregúntale qué es lo que él prefiere. ¿Le gusta que seas tú quien pide información al camarero sobre los ingredientes de los platos? ¿O, contrariamente, prefiere que no lo "controles" tanto, pero le tranquiliza que sepas dónde lleva el inyectable de adrenalina y en qué te debes fijar si presenta una reacción alérgica?

En pocas palabras, los buenos amigos se cuidan mutuamente y se intentar ayudar. ¡O sea que sigue siendo un buen amigo!

Revisado por: Robert Van Winkle, MD, y Sheelagh M. Stewart, RN, MPH
Fecha de revisión: octubre de 2011

Related Articles
Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
© 1995-2014 KidsHealth® Todos los derechos reservados. Imagenes proporcionadas por iStock, Getty Images, Corbis, Veer, Science Photo Library, Science Source Images, Shutterstock, y Clipart.com