Tatuajes

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(Tattoos)

Da la sensación de que hoy en día casi todo el mundo lleva algún tatuaje. Lo que antes se consideraba propio de marineros, motero o motoquero y delincuentes se ha acabado convirtiendo en una forma de decorar el cuerpo ampliamente aceptada por mucha gente. Y ya no se trata solo de tatuarse anclas, calaveras y barcos de guerra; desde emblemas escolares y diseños celtas hasta símbolos muy personalizados, la gente ha encontrado muchas formas de expresarse a través de sus tatuajes.

Tal vez has pensado en hacerte uno. Pero antes de que te dirijas a la tienda de tatuajes más cercana y te arremangues, hay algunas cosas de deberías saber.

Entonces, ¿qué es exactamente un tatuaje?

Los tatuajes existen desde hace mucho, muchísimo tiempo. A lo largo de la historia, los tatuajes se llevaban como un tipo de decoración. Se han encontrado tatuajes en cuerpos momificados que datan del 3300 AC y se sabe que muchas sociedades llevaban (y siguen llevando) tatuajes como parte de su cultura.

Un tatuaje es un conjunto de heridas punzantes, hechas en las capas profundas de la piel y rellenadas con tinta. Se realiza clavando una aguja en la piel e inyectando tinta en la zona, generalmente creando algún tipo de diseño. El motivo de que los tatuajes duren tanto es que son muy profundos: la tinta no se inyecta en la epidermis (la capa superior de la piel que seguimos produciendo y cambiando a lo largo de toda la vida), sino que se inyecta en la dermis (la segunda capa de piel, más profunda). Las células de la dermis son muy estables; por lo tanto, los tatuajes son prácticamente permanentes.

Los tatuajes solían hacerse a mano, es decir que el artista encargado de realizar el tatuaje pinchaba la piel con una aguja e inyectaba la tinta manualmente. Aunque este procedimiento se sigue utilizando en algunas partes del mundo, la mayoría de los estudios de tatuajes utilizan máquinas para hacer tatuajes. Una máquina para hacer tatuajes es un instrumento eléctrico portátil provisto de un tubo y de un sistema de agujas. En un extremo, hay una aguja esterilizada, que está conectada a una serie de tubos que contienen tinta. Para poner en marcha la máquina, se utiliza una especie de gatillo, que desplaza la aguja hacia dentro y hacia afuera de la piel mientras va depositando la tinta aproximadamente 1 mm (1/16 de pulgada o menos) dentro de la piel.

La mayoría de los artistas que hacen tatuajes saben hasta qué profundidad de la piel deben llevar la aguja porque, si no llegan a la profundidad necesaria, el tatuaje quedará borroso y, si la profundidad es excesiva, se pueden producir sangrados y mucho dolor. Un tatuaje se puede hacer en 15 minutos o en varias horas, dependiendo del tamaño y del diseño escogidos.

¿Hacerse un tatuaje es doloroso?

Hacerse un tatuaje puede doler, pero el nivel de dolor es variable. Puesto que hacerte un tatuaje implica que te pinchen muchísimas veces con una aguja, puedes sentirlo como si recibieras un montón de vacunas o como si te picara repetidamente un avispón. Algunas personas describen la sensación de que les hagan un tatuaje como un "hormigueo" o un "cosquilleo". Todo depende del umbral de dolor de quien lo recibe, de la habilidad de la persona que utiliza la máquina para hacer tatuajes y de la parte exacta del cuerpo donde se hace el tatuaje. Asimismo, deberás tener en cuenta que probablemente sangrarás un poco.

Si estás pensando en hacerte un tatuaje

Si estás pensando en hacerte un tatuaje, hay algo muy importante a tener en cuenta: debes hacértelo con garantías de seguridad. Aunque pueda tener mucho mejor aspecto que una gran costra, un tatuaje recién hecho también es una herida. Como cualquier corte, raspadura, pinchazo o perforación de la piel, los tatuajes se asocian a un riesgo de infección y de enfermedad.

En primer lugar, asegúrate de que llevas al día tu calendario de vacunaciones sistemáticas (en especial, las de la hepatitis y la del tétanos) y piensa en dónde recibirías atención médica si se te infectara el tatuaje (entre los posibles signos de infección, se incluyen un enrojecimiento excesivo o una sensibilidad excesiva en la piel que rodea el tatuaje, pus o cambios en el color de esa piel).

Si tienes un problema médico, como una afección cardíaca, alergias, diabetes, enfermedades cutáneas, afecciones del sistema inmunitario o trastornos de la coagulación, o si estás embarazada, pregunta a tu médico con anticipación si deberías adoptar algún tipo de precaución especial. Asimismo, si tiendes desarrollar queloides (crecimientos excesivos de tejido cicatrizal en las áreas de las heridas), probablemente lo mejor sería que evitaras los tatuajes.

Cómo evitar las infecciones

Es muy importante que te asegures de que el estudio donde te van a hacer el tatuaje está limpio y es seguro y de que todo el equipo que van a utilizar es desechable (agujas, guantes, mascarillas, etcétera) o está esterilizado (todo lo demás). Algunos estados, ciudades y comunidades fijan una serie de normas que deben cumplir todos los estudios donde se hacen tatuajes, pero otros no. Puedes ponerte en contacto con el departamento de salud de tu localidad para informarte sobre esas normas, pedir que te recomienden estudios o tiendas de tatuajes autorizados y preguntar si existen quejas sobre algún estudio.

Los estudios profesionales suelen alardear de su limpieza. He aquí un listado de los aspectos que deberías comprobar:

  • Asegúrate de que el estudio dispone de autoclave (un dispositivo que utiliza vapor, presión y calor para la esterilización). Deberían dejarte ver cómo esterilizan el equipo utilizando el autoclave.
  • Pregunta si utilizan cartuchos de tinta de un solo uso, que se desechan después de cada cliente.
  • Verifica que el artista que hace el tatuaje es un profesional autorizado. En estos casos, debería poderte dar referencias sobre su formación.
  • Asegúrate de que el estudio cumple con las Precauciones Universales de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacionales (OSHA, por sus siglas en inglés). Se trata de una normativa que describe los procedimientos que se deben seguir cuando se trabaja con fluidos corporales (en este caso, la sangre).

Si el estudio parece sucio, si hay algo que parece fuera de lo normal o si te sientes incómodo por algún motivo, busca un lugar mejor para hacerte el tatuaje.

¿En qué consiste el procedimiento?

He aquí lo que puedes esperar si te sometes a un procedimiento ordinario:

  • El artista que realizará el tatuaje se lavará las manos con un jabón germicida.
  • Te afeitará la parte del cuerpo a tatuar, en caso necesario. El artista dibujará o estampará el diseño del tatuaje.
  • El artista se pondrá guates limpios y nuevos (y tal vez una mascarilla quirúrgica).
  • Se limpiará y desinfectará el área del cuerpo a tatuar y se aplicará una fina capa de vaselina sobre ella.
  • El artista te explicará el procedimiento de esterilización y abrirá el equipo esterilizado y de un solo uso (como agujas y similares).
  • El artista utilizará la máquina para hacer tatuajes (provista de una aguja estéril y desechable) para comenzar a dibujar el contorno o la silueta del tatuaje bajo de tu piel.
  • Se colocarán agujas estériles y más gruesas en la máquina para hacer tatuajes y el artista empezara a completar los detalles del diseño. Después de volver a limpiar el área inyectará el color. Abrirá frascos de tinta nuevos para cada cliente.
  • La sangre que te pueda salir se recogerá y eliminará utilizando una toalla o paño estéril desechable.
  • Una vez haya completado el tatuaje, limpiará de nuevo el área y colocará una venda sobre ella.

Cuidar bien el tatuaje

El último paso para hacer un tatuaje es muy importante: cuidarlo bien hasta que se cure por completo. Sigue todas las instrucciones que te den en el estudio para cuidar el tatuaje. Asimismo, recuerda que es muy importante que llames a tu médico de inmediato si sangras, te aumenta el dolor o presentas cualquier síntoma de infección. Para asegurarte de que tu tatuaje se cura como es debido:

  • Mantén vendada el área del tatuaje durante un máximo de 24 horas.
  • Evita tocarte el área del tatuaje y no te arranques ninguna de las costras que se formen sobre él.
  • Lava el tatuaje con agua tibia y jabón (no utilices alcohol ni peróxido porque secarían el tatuaje). Utiliza una toalla suave para secarlo; limítate a colocarla sobre el tatuaje hasta que se seque pero asegúrate de no frotarlo.
  • Aplica una pomada antibiótica o una loción hidratante no perfumada sobre el tatuaje dos o tres veces al día durante una semana. No utilices vaselina, el tatuaje se podría desteñir.
  • Las duchas van bien, pero trata de no sumergir el tatuaje en agua hasta que se cure por completo. Evita las piscinas, los jacuzzis y los baños calientes y prolongados.
  • Mantén el tatuaje alejado del sol hasta que se cure por completo.

Aun cuando estén completamente curados, los tatuajes son muy sensibles a los rayos solares; por lo tanto, es una buena idea mantenerlos siempre protegidos de la luz solar directa. Si estás al aire libre a menudo o si te gusta pasar el tiempo en la playa, te recomendamos que apliques siempre sobre el tatuaje un protector solar con un factor de protección (FP) mínimo de 30. Esto no sólo protegerá tu piel, sino que también evitará que el tatuaje se atenúe.

¿Cuáles son los riesgos implicados?

Si decides hacerte un tatuaje, lo más probable es que todo salga según lo que tú esperas. Pero, si no se siguen los pasos de la desinfección y de la esterilización, algunas cosas podrían salir mal. Si no vas a un estudio de tatuajes o si el estudio que eliges no toma las medidas de precaución necesarias, como usar un equipo esterilizado, o si se comparte la tinta entre varios clientes, te expondrás a contraer infecciones víricas, como una hepatitis, infecciones cutáneas bacterianas o dermatitis (una importante irritación de la piel).

Además, algunas personas tienen reacciones alérgicas a la tinta de los tatuajes. Y si padeces una afección cutánea, como el eccema, este se te podría reactivar a consecuencia del tatuaje.

Puede haber complicaciones graves si intentas hacerte un tatuaje tú solo, si te lo hace un amigo o si te lo haces en un lugar que no está limpio. Puesto que hacer un tatuaje implica inyectar líquidos bajo la piel, se pueden trasmitir virus, como el VIH (Virus de la inmunodeficiencia humana) y los de las hepatitis B y C, si no se adoptan las precauciones adecuadas. Por este motivo, la Cruz Roja de los Estados Unidos y otros bancos de sangre solicitan a la gente que se ha hecho un tatuaje que espere 12 meses antes de donar sangre.

Eliminación de tatuajes

Mucha gente ama realmente sus tatuajes y los conserva para siempre. Pero hay gente que, al cabo de unos años, le deja de gustar llevar esa rosa en el tobillo o esa serpiente en el bíceps. O tal vez rompa con su novio o novia y deje de querer llevar grabadas sus iniciales en el abdomen. Y entonces, ¿qué?

Antes, era necesario acudir a la cirugía para eliminar los tatuajes, pero ahora los tatuajes se pueden eliminar por varios procedimientos médicos. Uno de los más utilizados es el láser. Algunas tiendas y estudios de tatuajes también ofrecen el servicio de eliminación de tatuajes, pero es mejor que te asegures de que la persona que se va a encargar de eliminarlo tiene la profesión de médico. Antes de ir a un lugar para quitarte un tatuaje, consulta a tu médico o ponte en contacto con la Asociación de Dermatología de Estados Unidos para que te recomienden a un especialista en eliminación de tatuajes mediante láser de tu zona.

Aunque se habla de "eliminar" tatuajes, eliminar completamente un tatuaje puede ser bastante difícil. Esto dependerá de factores como lo viejo que sea, lo grande que sea y los tipos y colores de las tintas que se hayan utilizado al hacerlo. No siempre se puede garantizar la eliminación completa de un tatuaje. Lo mejor es que consultes a un dermatólogo especializado en la eliminación de tatuajes para que responda a tus preguntas; por ejemplo, tal vez te interese saber si va o no a utilizar anestesia. El dermatólogo también te puede dar una idea sobre qué parte del tatuaje (en el caso de que no lo pueda eliminar al completo) podría eliminar.

El procedimiento de eliminación de tatuajes mediante laser puede ser bastante caro. Dependiendo de factores como el tamaño y el diseño del tatuaje, su eliminación puede costar considerablemente más que la realización del tatuaje inicial.

Procedimiento de eliminación de tatuajes mediante láser

La eliminación de tatuajes mediante láser suele requerir una serie de visitas, y cada sesión de eliminación solo dura unos pocos minutos. Es posible que no se utilice anestesia. Lo que ocurre es que el láser envía breves descargas de luz a través de las capas superiores de la piel, dirigiendo su energía hacia pigmentos específicos del tatuaje. Los pigmentos que reciben las descargas de láser los acaba eliminando el sistema inmunitario del cuerpo.

Someterse al procedimiento de eliminación de un tatuaje mediante láser puede resultar molesto y se puede tener una sensación muy similar a la de hacerse un tatuaje. El proceso completo se suele alargar varios meses.

Como cuando te hiciste el tatuaje, deberás cuidar el área afectada cuando te sometas al procedimiento de eliminación. Deberás mantenerla limpia y no la deberás frotar. Además, podría enrojecerse durante unos pocos días y se podría formar una costra. No frotes ni rasques la zona, ni te quites las costras. Deja que se cure sola.

La eliminación de tatuajes mediante láser suele dar buenos resultados en la mayoría de los casos, pero se pueden presentar algunos efectos secundarios. El área se puede infectar, pueden aparecer cicatrices y puede ser susceptible a la hiperpigmentación (el área previamente tatuada se vuelve más oscura que el resto de la piel) o a la hipopigmentación (el área previamente tatuada se vuelva más clara que el resto de la piel).

Entonces, ¿merece la pena?

¿Merece un tatuaje tanto dinero y tantas molestias? La decisión solo es tuya. A algunas personas les encantan sus tatuajes y los conservan de por vida, pero hay otras que se pueden arrepentir porque se los hicieron actuando de forma impulsiva: sin pensarlo antes de hacérselo. Hacerse un tatuaje es una decisión importante, sobre todo porque los tatuajes están diseñados para ser permanentes.

Si lo has pensado bien y has tomado la decisión de que quieres hacerte un tatuaje, asegúrate de investigar, como si fueras un detective, para encontrar un estudio o tienda de tatuajes limpio, seguro y profesional. Asimismo, deberás recordar que hacerte y mantener un tatuaje implica asumir algunas responsabilidades: después de salir del estudio de tatuajes, solo depende de ti que lo protejas y lo cuides para evitar posibles infecciones y otras complicaciones.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: marzo de 2013

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