Esclerosis múltiple

Esclerosis múltiple

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¿Qué es la esclerosis múltiple?

Lo más probable es que ya sepas que los nervios trasmiten mensajes por todo el cuerpo. Por lo tanto, si te das un golpe en un dedo del pie, tus nervios del pie le trasmitirán al cerebro el mensaje de "¡Ay, qué dolor!" Y esos nervios también enviarán señales que les indicarán a tus músculos qué deben hacer para caminar y correr.

Cuando una persona padece esclerosis múltiple, se producen obstrucciones o bloqueos en esas vías de trasmisión, de modo que los mensajes no llegan al cerebro como deberían.

Esto conlleva problemas como:

  • cansancio extremo o debilidad
  • dificultad para caminar o problemas de equilibrio y/o de coordinación
  • problemas de vista
  • adormecimiento, insensibilidad o el hormigueo que se experimenta cuando a uno se le duermen los pies
  • problemas de memoria

Hay más de dos millones de personas en todo el mundo que padecen esclerosis múltiple, incluyendo unos 400.000 estadounidenses. Se trata de una enfermedad que padecen mayoritariamente los adultos y que se suele diagnosticar entre los 20 y los 50 años. Es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Si conoces a alguien que padece esclerosis múltiple, lo más probable es que te interese saber cómo se va a encontrar en el futuro. Esta enfermedad tiende a empeorar lentamente con el paso del tiempo, pero la mayoría de personas que la padecen presentan síntomas leves y viven tantos años como quienes no la padecen.

Centrémonos en qué es lo que provoca los bloqueos u obstrucciones en la trasmisión de las señales. Cuando una persona padece esclerosis múltiple, su sistema inmunitario (que generalmente lucha contra los gérmenes invasores) ataca a los nervios del cerebro y de la médula espinal. Este ataque deteriora una capa de tejido denominada mielina, que rodea y protege a los nervios.

Cuando se deteriora la mielina, se forman cicatrices. El término esclerosis proviene de una palabra del griego clásico que se utilizaba para designar el proceso de cicatrización o endurecimiento. Y esas cicatrices actúan a modo de obstáculos u obstrucciones, generando un difícil recorrido en la transmisión de señales entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Cuando la trasmisión de señales se enlentece u obstruye, la gente afectada por la esclerosis múltiple experimenta uno o diversos síntomas, como problemas de vista o sensación de inestabilidad. Los síntomas varían en función de qué nervios estén afectados.

Tipos de esclerosis múltiple

Existen cuatro categorías distintas de esclerosis múltiple:

  1. Intermitente con recaídas: se trata del tipo más habitual de esclerosis múltiple, donde los síntomas desaparecen y vuelven a aparecer. Las personas con este tipo de enfermedad presentan múltiples recaídas. Después los síntomas se reducen y/o desaparecen por completo, existiendo períodos de tiempo entre recaídas donde los afectados no presentan ningún síntoma en absoluto (remisiones).
  2. Primaria-progresiva: las personas que padecen este tipo de esclerosis múltiple presentan síntomas constantes, que tienden a empeorar con el paso del tiempo.
  3. Secundaria-progresiva: las personas que padecen este tipo de esclerosis múltiple empiezan con un período de remisiones y recaídas antes de que los síntomas empiecen a empeorar de forma gradual. Sin tratamiento, en torno a la mitad de las personas que padecen el primer tipo de esclerosis múltiple acaba desarrollando el tercer tipo en menos de diez años.
  4. Progresiva con recaídas: las personas que padecen este tipo de esclerosis múltiple empeoran a un ritmo constante, aunque también presentan recaídas o remisiones ocasionales. Se trata del tipo más infrecuente de esclerosis múltiple.

¿Un niño puede desarrollar una esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple es muy poco frecuente en los niños. Aproximadamente el 5% de los casos de esclerosis múltiple se diagnostican en niños. Cuando esta enfermedad afecta a un niño tiende a avanzar más despacio que en los adultos.

La esclerosis múltiple no es contagiosa, de modo que no te la puedes agarrar de alquien que la padezca. Y tampoco es hereditaria. Esto significa que no se trasmite directamente de una generación a la siguiente, como el color de los ojos.

De todos modos, si un pariente tuyo cercano, como un padre o un hermano, padece esta enfermedad, tus probabilidades de desarrollarla serán mayores. Los científicos todavía están estudiando el porqué.

¿Cómo se diagnostica la esclerosis múltiple?

Cuando una persona empieza a experimentar lo que podrían ser los signos iniciales de la esclerosis múltiple, como problemas de vista o de equilibrio, su médico le hará una entrevista detallada sobre sus antecedentes médicos y le practicará una exploración física completa. Dado que no existe ninguna prueba médica aislada que permita determinar si una persona padece o no esclerosis múltiple, es posible que el médico solicite diversas pruebas, incluyendo análisis de sangre, análisis de líquido cefalorraquídeo (el fluido que hay alrededor del cerebro y de la médula espinal) y técnicas de diagnóstico por la imagen, como un escáner cerebral.

Una resonancia magnética (o RM) cerebral permite que el médico detecte en el cerebro y/o la médula espinal cicatrices, al proporcionar imágenes detalladas de estas áreas del cuerpo.

Otra prueba que se utiliza bastante a menudo para diagnosticar la esclerosis múltiple es la de los potenciales evocados (PE), que evalúa la cantidad de tiempo que tardan los nervios en responder. Si el tiempo de respuesta es más largo de lo normal, hay un mayor riesgo de que las vías nerviosas estén lesionadas.

¿Cómo se trata la esclerosis múltiple?

En la actualidad, no existe ninguna cura conocida de la esclerosis múltiple, aunque hay medicamentos que ayudan a controlar los síntomas. Cuando tiene lugar una reactivación o una recaída, los esteroides reducen la inflamación y aceleran el proceso de recuperación. También se pueden administrar varios medicamentos para reducir la cantidad de recaídas y enlentecer el avance de la enfermedad.

Las personas afectadas por esta enfermedad pueden recibir tratamientos de fisioterapia y/o de terapia ocupacional para hacer frente a los síntomas. Llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio con regularidad también son dos factores importantes para la salud general y el bienestar de una persona afectada por la esclerosis múltiple.

Cómo ayudar a una persona que padece esclerosis múltiple

Si una persona a quien quieres padece esta enfermedad, puedes apoyarla de muchas formas diferentes. Valorará mucho que le ayudes en cosas como abrirle las puertas. Si convives con esa persona, será una maravilla que no hagas ruido mientras descanse.

Cuando te seas mayor, podrás ayudarla haciendo otro tipo de cosas, como traer a casa las bolsas cuando hagas la compra o llevar a cabo algunas tareas domésticas. Pero, por encima de todo, a esa persona le gustará saber que eres comprensivo con ella y que estás dispuesto a ayudarla.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: julio de 2011

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
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