Exámenes prenatales

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Exámenes prenatales

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(Prenatal Tests)

Todos los futuros padres esperan tener un bebé sano, y puede ser difícil no estar preocupado: ¿Qué sucederá si el bebé tiene un problema de salud grave o para el que no hay tratamiento? ¿Qué es lo que haría? ¿Hay algo que pueda hacer para evitar problemas?

Estas preocupaciones son completamente naturales. Afortunadamente, una amplia variedad de exámenes para las embarazadas pueden ayudar a darles confianza y a que se mantengan informadas durante el embarazo.

Los exámenes prenatales pueden ayudar a identificar problemas que podrían implicar un peligro para usted y el bebé por nacer, algunos de los cuales tienen tratamiento. Sin embargo, estos exámenes tienen limitaciones. Como futuro padre, es importante que se informe sobre ellos y piense que haría si se descubre que usted o su bebé tienen un problema de salud.

¿Por qué se realizan los exámenes prenatales?

Los exámenes prenatales pueden identificar varias cosas diferentes:

  • problemas de salud en la madre que tienen tratamiento y que pueden afectar la salud del bebé
  • características del bebé, incluido el tamaño, el sexo, la edad y la ubicación en el útero
  • la probabilidad de que un bebé tenga problemas congénitos, genéticos o cromosómicos
  • ciertos tipos de anomalías fetales, incluidos algunos problemas cardíacos

Los dos últimos puntos de esta lista pueden parecer lo mismo, pero hay una diferencia clave. Algunos exámenes prenatales son de detección y sólo revelan la posibilidad de un problema. Otros exámenes prenatales son de diagnóstico, es decir, pueden determinar con cierto grado de certeza si un feto tiene un problema específico. Con el fin de hacer la determinación más específica, se puede realizar un examen diagnóstico después de un examen de detección.

Los exámenes prenatales presentan una complicación aún mayor, puesto que, en un feto, se pueden diagnosticar más anomalías de las que se pueden tratar o curar.

¿Qué detectan los exámenes prenatales?

Entre otras cosas, los exámenes prenatales de rutina pueden determinar aspectos claves sobre la salud de la madre, que incluyen:

  • su tipo de sangre
  • si tiene diabetes gestacional
  • su inmunidad a ciertas enfermedades
  • si tiene una enfermedad de transmisión sexual (ETS) o cáncer de cuello de útero

Todas estas enfermedades pueden afectar la salud fetal.

Los exámenes prenatales también pueden determinar aspectos de la salud del feto, inclusive si el bebé, está entre el 2% y el 3% de los bebés en Estados Unidos que, según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetrics and Gynecology, ACOG), tienen defectos congénitos importantes.

Trastornos de genes dominantes

En los trastornos de genes dominantes, si uno de los padres está afectado, hay un 50% de probabilidad de que el niño herede el gen del padre afectado y tenga el trastorno.

Los trastornos de genes dominantes incluyen:

  • Acondroplasia, una anomalía poco frecuente del esqueleto que causa una forma de enanismo y que puede heredarse de un padre portador, pero, que en la mayoría de los casos, ocurre sin que existan antecedentes familiares.
  • Enfermedad de Huntington, una enfermedad del sistema nervioso que causa una combinación de deterioro mental y trastornos del movimiento.

Trastornos de genes recesivos

Puesto que en cada célula hay una gran cantidad de genes, todos somos portadores de algunos genes anormales; sin embargo, la mayoría de las personas no tenemos la enfermedad porque la copia gen normal del predoma sobre el gen recesivo anormal. No obstante, si el feto tiene el par de genes recesivos anormales (uno de cada padre), tendrá el trastorno. Es más probable que esto les suceda a los niños de ciertos grupos étnicos.

Los trastornos de genes recesivos incluyen:

  • Fibrosis quística, más frecuente entre las personas de ascendencia europea del norte, una enfermedad que amenaza la vida y provoca daños pulmonares graves y deficiencias nutricionales.
  • Anemia drepanocítica, más frecuente entre las personas de ascendencia africana, una enfermedad en la que los glóbulos rojos tienen forma de hoz (en lugar de la forma típica de rosquilla) y pueden quedar atrapados en los vasos sanguíneos, y dañar órganos y tejidos.
  • Enfermedad de Tay-Sachs, más frecuente entre los judíos (de origen ashkenazi) del este de Europa, que puede causar retraso mental, ceguera, convulsiones y muerte.
  • Beta talasemia, más frecuente entre las personas con ascendencia procedente del Mediterráneo, un trastorno que puede causar anemia.

Trastornos asociados al cromosoma X

Estos trastornos son determinados por los genes del cromosoma X. Los cromosomas Y y X son los que determinan el sexo. Estos trastornos son mucho más frecuentes en los niños porque el par de cromosomas sexuales de los varones sólo contiene un cromosoma X (el otro es un cromosoma Y). Si el gen de la enfermedad está presente en el único cromosoma X, la enfermedad asociada al cromosoma X se manifiesta porque no hay gen homólogo que tenga predominio sobre el gen de la enfermedad. Un trastorno asociado al cromosoma X es la hemofilia, que impide la coagulación correcta de la sangre.

Trastornos cromosómicos

Los trastornos cromosómicos tienen lugar cuando hay una anomalía en la cantidad o la estructura de los cromosomas, en los que se encuentra el material genético. Algunos trastornos cromosómicos son hereditarios, pero la mayoría se producen a causa de un error aleatorio en la genética del óvulo o el esperma. La probabilidad de que un niño tenga estos trastornos aumenta con la edad de la madre. Por ejemplo, según ACOG, 1 de cada 1,667 bebés vivos hijos de madres de 20 años tienen síndrome de Down, enfermedad que causa retraso mental y defectos físicos. Ese número cambia a 1 de cada 378 para las madres de 35 años, y a 1 de cada 106 para las madres de 40 años.

Trastornos multifactoriales

Esta última categoría incluye los trastornos causados por una combinación de factores genéticos y ambientales. Su frecuencia varía según el lugar, y algunos pueden detectarse durante el embarazo.

Los trastornos multifactoriales incluyen los defectos del tubo neural, que ocurren cuando el tubo que rodea la médula espinal no se forma correctamente. Los defectos del tubo neural, que a menudo pueden evitarse tomando ácido fólico (presente en las vitaminas prenatales) cerca del momento de la concepción y durante el embarazo, incluyen:

  • Espina bífida. También conocida como "espina abierta", es un defecto que ocurre cuando la parte más baja del tubo neural no se cierra durante el desarrollo embrionario. La médula espinal y los nervios pueden estar sólo recubiertos por piel o expuestos al ambiente y desprotegidos.
  • Anencefalia. Este defecto ocurre cuando el cerebro y la cabeza no se desarrollan correctamente, y partes del cerebro faltan por completo o están muy malformadas.

Otros trastornos multifactoriales incluyen:

  • defectos cardíacos congénitos
  • obesidad
  • diabetes
  • cáncer

¿Quiénes se someten a exámenes prenatales?

Algunos exámenes prenatales se consideran de rutina, es decir, casi todas las embarazas que reciben atención prenatal se los realizan. Otros exámenes no rutinarios se recomiendan sólo para algunas mujeres, en especial las que tienen embarazos de alto riesgo, que pueden incluir a aquellas que:

  • tienen 35 años o más
  • son adolescentes
  • tuvieron un bebé prematuro
  • tuvieron un bebé con un defecto congénito, especialmente problemas cardíacos o genéticos
  • tienen un embarazo múltiple
  • tienen presión arterial elevada, diabetes, lupus, enfermedad cardíaca, problemas renales, cáncer, una enfermedad de transmisión sexual, asma o convulsiones
  • tienen un origen étnico donde los trastornos genéticos son frecuentes (o un compañero de esa procedencia)
  • tienen antecedentes familiares de retraso mental (o un compañero que los tiene)

Aunque su proveedor de atención médica (que puede ser su tocoginecólogo, médico de cabecera o enfermera partera certificada) puede recomendar estos exámenes, en última instancia es usted quien decide si se los realizará.

Asimismo, si usted o su pareja tienen antecedentes familiares de problemas genéticos, es recomendable que consulte a un asesor en genética para que la ayude a analizar los antecedentes de problemas en su familia y a determinar el riesgo para sus hijos.

Para decidir qué exámenes son adecuados para su caso, es importante que analice detenidamente los siguientes aspectos con su proveedor de atención médica:

  • qué se supone que miden estos exámenes
  • qué tan confiables son
  • los riesgos posibles
  • sus opciones y planes si los resultados revelan la presencia de un trastorno o defecto

Exámenes prenatales durante la primera visita

En la primera de atención prenatal, es de esperar que la sometan a un examen físico completo, que puede incluir un examen pélvico y rectal, y que le hagan algunos análisis independientemente de su edad o sus antecedentes genéticos.

Es posible que deba hacerse un análisis de orina para medir el nivel de proteínas, azúcar o detectar signos de infección.

Los análisis de sangre comprueban:

  • su tipo de sangre y factor Rh. Si tiene sangre factor Rh negativo y la de su pareja es Rh positivo, es posible que desarrolle anticuerpos que son peligrosos para el feto. Esto puede evitarse con la aplicación de una serie de inyecciones.
  • la presencia de anemia (bajo recuento de glóbulos rojos)
  • la presencia de hepatitis B, sífilis y VIH
  • la inmunidad a la rubéola y la varicela
  • la presencia de fibrosis quística. En la actualidad, los proveedores de atención médica ofrecen estos exámenes de detección incluso si no hay antecedentes familiares del trastorno.

Los exámenes del cuello uterino (también llamados pruebas de Papanicolaou) comprueban:

  • la presencia de ETS, como clamidia y gonorrea
  • si hay cambios que podrían causar cáncer de cuello de útero

Para realizar una prueba de Papanicolaou, el proveedor de atención médica utiliza un instrumento que se parece a una vara muy larga para aplicar rímel o a un hisopo, que emplea para raspar suavemente la parte interior del cuello del útero (el orificio del útero ubicado en la parte superior de la vagina). Este procedimiento puede ser un poco incómodo, pero es muy rápido.

Exámenes prenatales que se realizan durante todo el embarazo o en la última etapa

Después de la visita inicial, su proveedor de atención médica solicitará otros exámenes sobre la base de sus antecedentes médicos personales y sus factores de riesgo entre otras cosas, y de acuerdo con las recomendaciones vigentes. Estos exámenes pueden incluir:

  • Análisis de sangre para medir los niveles de azúcar, proteínas y detectar signos de infección. La presencia de azúcar en la orina puede indicar diabetes gestacional (diabetes que ocurre durante el embarazo; la proteína puede indicar preeclampsia), una enfermedad que se desarrolla al final del embarazo y se caracteriza por un aumento de la presión arterial con retención de líquido y presencia de proteína en orina.
  • Infección por estreptococo del grupo B (EGB). Las bacterias de EGB se encuentran naturalmente en la vagina de muchas mujeres; sin embargo, pueden causar infecciones graves en los recién nacidos. Para este examen, se debe tomar una muestra de la mucosa vaginal y recto con un hisopo, habitualmente entre las semanas 35 y 37 de gestación. Si el resultado del examen es positivo, es importante acudir al hospital en cuanto comience el trabajo de parto, a fin de empezar a recibir antibióticos por vía intravenosa para reducir la probabilidad de que el bebé se infecte.
  • Exámenes para detectar la presencia del rasgo drepanocítico en las mujeres de origen Áfricano o Mediterráneo, que tienen un riesgo mayor de tener anemia drepanocítica (una enfermedad crónica de la sangre) o que son portadoras del rasgo, que puede transmitirse a sus hijos.

Otros exámenes

A continuación se enumeran otros exámenes que se pueden realizar durante el embarazo:

Ecografía

¿Por qué se realiza este examen?

En este examen, ondas sonoras rebotan contra los huesos y tejidos del bebé para construir una imagen que muestre la forma del pequeño y su ubicación en el útero. Las ecografías se utilizaban antiguamente sólo en los embarazos de alto riesgo, pero se han vuelto tan frecuentes que suelen ser parte de la atención prenatal de rutina.

Las ecografías, también conocidas como sonogramas, sonografías, ecogramas o ultrasonogramas se utilizan para lo siguiente:

  • determinar si el ritmo de crecimiento fetal es normal
  • verificar la fecha probable de parto
  • registrar los latidos del corazón del feto o los movimientos de respiración
  • determinar si hay más de un feto
  • identificar una variedad de anormalidades que pueden afectar lo que resta del embarazo o el parto
  • asegurarse de que la cantidad de líquido amniótico en el útero sea la adecuada
  • indicar la posición de la placenta en la última etapa del embarazo (que puede obstruir la salida del bebé del útero)
  • detectar embarazos fuera del útero (ectópicos)
  • a modo de guía durante otros exámenes, por ejemplo, la amniocentesis

Las ecografías también se utilizan para detectar:

  • defectos estructurales, como espina bífida y anencefalia
  • defectos cardíacos congénitos
  • malformaciones gastrointestinales y renales
  • labio y paladar hendidos

¿Debo realizarme este examen?

La mayoría de las mujeres se hacen al menos una ecografía. Se la considera un examen seguro. Algunas mujeres se harán muchas ecografías durante el embarazo, mientras que otras no se harán ninguna. Pregúntele a su proveedor de atención médica si considera necesario que se haga ecografías durante el embarazo.

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Por lo general, se realiza una ecografía entre las semanas 18 y 20 para observar la anatomía del bebé. Si desea saber el sexo del bebé, es posible que lo averigüe en este momento, es decir, si los genitales están en una posición visible.

Las ecografías también pueden realizarse antes o después y, a veces, en más de una ocasión, dependiendo del proveedor de atención médica y del embarazo. Por ejemplo, algunos profesionales solicitarán una ecografía para determinar el tiempo de embarazo, habitualmente durante los primeros 3 meses. Y otros quizás prefieran pedir una ecografía en la última etapa del embarazo, para asegurarse de que el bebé esté en la posición correcta antes del parto.

Es posible que las mujeres con embarazos de alto riesgo deban hacerse muchas ecografías con equipos más sofisticados. Cuando sea necesario, los resultados pueden confirmarse mediante el uso de equipos especiales tridimensionales (3-D) que permiten al técnico observar más detalladamente al bebé.

¿Cómo se realiza este examen?

Para realizar una ecografía transabdominal (ecografía del abdomen) en los primeros meses de embarazo, las mujeres deberán tener llena la vejiga (es posible que le pidan que beba una gran cantidad de agua y no orine). Se recostará en una camilla de examen y se le aplicará un gel especial para ecografías sobre el abdomen. Un técnico le pasará por todo el abdomen un instrumento parecido a una vara llamado transductor. Es posible que sienta cierta presión cuando el técnico presione sobre la vejiga. Ondas sonoras de alta frecuencia rebotan en su cuerpo (y en el feto) y crean una imagen del feto en la pantalla de una computadora.

Si tiene la oportunidad de ver la imagen pida que la ayuden a interpretarla, incluso en la última etapa del embarazo, ya que, el ojo no entrenado, no suele distinguir la figura de un bebé.

A veces, si el técnico no logra captar con la ecografía una imagen lo suficientemente buena, el profesional determinará la necesidad de realizar una ecografía transvaginal. Este es un examen especialmente frecuente en la primera etapa del embarazo. Para este procedimiento, debe tener la vejiga vacía. En lugar de un transductor sobre el abdomen, se le introduce en la vagina una sonda fina, llamada transductor endovaginal. A menudo, esta técnica permite captar mejores imágenes del útero y los ovarios.

Algunos proveedores de atención médica pueden contar con los equipos y el personal capacitado que se necesitan para realizar ecografías en el consultorio, mientras que otros pueden derivarlo a un hospital local o un centro radiológico. En función del lugar donde se realice la ecografía, quizás pueda obtener una imagen impresa (o varias imágenes) de su bebé o un disco de imágenes que puede ver en la computadora e incluso enviar a amigos y familiares.

¿Cuándo están listos los resultados?

Aunque el técnico puede ver las imágenes de inmediato, la evaluación completa del médico puede tomar hasta una semana.

En función del lugar donde se realice la ecografía, quizás el técnico pueda decirle ese mismo día si todo está bien. Sin embargo, la mayoría de los centros radiológicos o los proveedores de atención médica prefieren que los técnicos no hagan comentarios hasta tanto un especialista haya hecho una evaluación, incluso cuando no hay ningún problema.

Exámenes de detección de glucosa

¿Por qué se realiza este examen?

Los exámenes de glucosa sirven para diagnosticar de diabetes gestacional, una forma de diabetes de duración limitada que se desarrolla en algunas embarazadas. La frecuencia de diabetes gestacional aumentó en los Estados Unidos y puede ocurrir en el 3% al 8% de los embarazos. La diabetes gestacional puede causar problemas de salud en el bebé, especialmente si no se diagnostica o no se trata.

¿Debo realizarme este examen?

La mayoría de las mujeres se realizan este examen para diagnosticar o tratar la diabetes gestacional, lo que reduce el riesgo para el bebé.

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Los exámenes de detección de diabetes gestacional por lo general se realizan entre las semanas 24 y 28. Los exámenes pueden realizarse antes en las mujeres que tienen un riesgo mayor de tener diabetes gestacional, por ejemplo, aquellas que:

  • ya tuvieron un bebé que pesó más de 4.1 kg (9 libras)
  • tienen antecedentes familiares de diabetes
  • son obesas
  • tienen más de 25 años
  • tienen azúcar en la orina en los exámenes de rutina
  • tienen presión arterial alta
  • tienen síndrome ovárico poliquístico

¿Cómo se realiza el examen?

Para este examen, es necesario tomar un líquido azucarado; después de una hora, se le saca una muestra de sangre. Si el nivel de azúcar en la sangre es elevado, se le realizará un examen de tolerancia a la glucosa, para el que beberá una solución de glucosa en ayunas y le sacarán sangre una vez por hora durante 3 horas.

¿Cuándo están listos los resultados?

Por lo general, los resultados están listos en 1 ó 2 días. Pregunte si su proveedor de atención médica lo llamará si los resultados son normales o sólo si están elevados, y si tiene que volver para otro examen.

Muestra de vellosidades coriónicas (CVS)

¿Por qué se realiza este examen?

Las vellosidades coriónicas son tejidos que se parecen a dedos que forman la placenta (una estructura parecida a un disco que se adhiere al revestimiento interior del útero y lleva los nutrientes de la madre al feto a través del cordón umbilical). Estos tienen los mismos cromosomas y la misma conformación genética del feto.

Para este examen alternativo a una amniocentesis, se extraen algunas vellosidades coriónicas y se examinan en busca de anomalías genéticas, como síndrome de Down. La ventaja que ofrece por sobre una amniocentesis es que puede realizarse antes, lo que brinda más tiempo a los futuros padres para recibir asesoramiento y tomar decisiones. Los riesgos de la CVS son mayores que con la amniocentesis, de modo que hay que sopesar los riesgos y los beneficios del examen.

¿Debo hacerme este examen?

Su proveedor de atención médica puede recomendarle este examen si:

  • tiene más de 35 años
  • tiene antecedentes familiares de trastornos genéticos (o su pareja los tiene)
  • ya tiene un hijo con un trastorno genético o tuvo un embarazo anterior con una anomalía cromosómica
  • un examen de detección indica que puede haber un motivo de preocupación

Los posibles riesgos de este examen incluyen:

  • aproximadamente el 1% de riesgo de aborto (el riesgo es mayor con el método transcervical en comparación con el método transabdominal)
  • infección
  • goteo de sangre o sangrado (esto es más frecuente con el método transcervical; consulte la información a continuación)
  • defectos congénitos cuando el examen se realiza en las primeras etapas del embarazo

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Entre las semanas 10 y 12.

¿Cómo se realiza este examen?

El examen se realiza de dos formas:

  • Transcervical. Mediante el uso de una ecografía a modo de guía, se inserta un tubo fino en la vagina hasta llegar al cuello del útero. Con una succión suave, se toma una muestra de tejido de las vellosidades coriónicas. Al tomarse la muestra, algunas mujeres tienen contracciones.
  • Transabdominal. Con la ayuda de una ecografía, se inserta una aguja a través de la pared uterina y se toma una muestra de las vellosidades coriónicas. Este método también puede provocar contracciones.

Después de tomar la muestra, el médico puede controlar la frecuencia cardíaca del feto. Después del procedimiento, deberá descansar durante varias horas.

¿Cuándo están listos los resultados?

Habitualmente, después de una o dos semanas, dependiendo de lo que se busque con el examen.

Análisis de sangre de la madre/prueba triple/prueba cuádruple

¿Por qué se realiza este examen?

Los médicos utilizan esta prueba para detectar síndrome de Down y defectos del tubo neural. La alfafetoproteína (AFP) es una proteína que el feto produce y está presente en cantidades variables en la sangre materna y el líquido amniótico en diferentes momentos durante el embarazo. Un cierto nivel en la sangre materna es normal, pero los niveles más altos o más bajos pueden indicar que hay un problema.

Esta prueba también controla los niveles de dos hormonas del embarazo, el estriol y la gonadotropina coriónica humana (HCG), motivo por el cual suele llamarse "prueba triple" o "marcador triple". La prueba recibe el nombre de "prueba cuádruple" o "marcador cuádruple" cuando también se mide el nivel de una sustancia adicional, la inhibina A. La mayor cantidad de marcadores aumenta la exactitud del examen de detección e identifica mejor la posibilidad de un problema.

Esta prueba, también llamada prueba de múltiples marcadores o prueba de suero materno, calcula el riesgo individual de una mujer a tener a bebé con probleman combinado los resultados de las pruebas con las siguientes factores:

  • su edad
  • su peso
  • su raza
  • si tiene diabetes que requiera tratamiento con insulina
  • si está embarazada de un feto o de varios

A veces, esta prueba se realiza junto con una ecografía y un análisis de sangre durante el primer trimestre, lo que la hace aún más precisa que sólo los análisis de sangre del segundo trimestre.

Es importante tener en cuenta, sin embargo, que cada uno de estos exámenes de detección determinan únicamente el riesgo: no diagnostican una enfermedad.

¿Debo hacerme este examen?

A todas las mujeres se les ofrece la posibilidad de realizarse alguna de las versiones de esta prueba. Algunos profesionales incluyen más cosas que otros. Recuerde que se trata de una prueba de detección, no de un examen definitivo: indica si una mujer tiene probabilidades de tener un feto afectado. Tampoco es infalible: el síndrome de Down, otras anomalías cromosómicas o un defecto del tubo neural pueden pasar inadvertidos, y se ha descubierto que algunas mujeres con niveles anormales estaban embarazadas de un bebé sano. Se recomienda la realización de exámenes adicionales para confirmar un resultado positivo.

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Por lo general, los exámenes de sangre se realizan entre las semanas 15 y 20. Cuando se agregan los exámenes del primer trimestre, las pruebas iniciales se hacen aproximadamente entre las semanas 11 y 13.

¿Cómo se realiza el examen?

Se toma una muestra de sangre de la madre. Cuando se agregan las pruebas del primer trimestre, se incluye una ecografía.

¿Cuándo están listos los resultados?

Habitualmente en el plazo de una semana, aunque pueden pasar hasta 2 semanas.

Amniocentesis

¿Por qué se realiza este examen?

La mayoría de las veces, el examen se usa para detectar:

  • síndrome de Down y otras anomalías cromosómicas
  • defectos estructurales, como espina bífida y anencefalia
  • trastornos metabólicos hereditarios

En la última etapa del embarazo, este examen puede revelar si los pulmones de un bebé son lo suficientemente fuertes para permitir que el recién nacido respire normalmente después del parto. Esto puede ayudar al proveedor de atención médica a tomar decisiones sobre inducir el trabajo de parto o tratar de impedirlo, dependiendo de la situación. Por ejemplo, si la madre rompe bolsa muy pronto, es posible que el proveedor de atención médica intente postergar el parto lo más posible, a fin de permitir que los pulmones del bebé se desarrollen.

Otros defectos congénitos frecuentes, como los trastornos cardíacos y el paladar y labio hendidos no se pueden determinar con este examen.

¿Debo hacerme este examen?

Su proveedor de atención médica puede recomendarle este examen si:

  • tiene más de 35 años
  • tiene antecedentes familiares de trastornos genéticos (o su pareja los tiene)
  • ya tiene un hijo con un defecto congénito o tuvo un embarazo anterior con una anomalía cromosómica o un defecto del tubo neural
  • los resultados de sus exámenes de detección son anormales

Este examen puede tener una gran precisión, cerca del 100%, pero sólo pueden detectarse algunos trastornos. La proporción de abortos con este procedimiento está entre 1 en 300 y 1 en 500. También conlleva un riesgo bajo de infección uterina, que, además, puede provocar aborto, pérdida de líquido amniótico y daños al feto.

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Por lo general, la amniocentesis se realiza entre las semanas 15 y 20.

¿Cómo se realiza el examen?

Mientras observa con una ecografía, el médico introduce una aguja a través de la pared abdominal hasta el útero para extraer un poco de líquido amniótico (más o menos 30 centímetros cúbicos o una onza). Algunas mujeres informan tener contracciones cuando la aguja penetra en el útero o sentir presión mientras el médico toma la muestra.

El médico puede controlar los latidos del corazón del feto después del procedimiento para asegurarse de que no haya problemas. La mayoría de los médicos recomiendan descansar durante varias horas después del examen.

Las células que se encuentran en el líquido extraído se cultivan en un medio de cultivo especial y luego se analizan (las pruebas específicas del líquido dependen de los antecedentes médicos personales y familiares).

¿Cuándo están listos los resultados?

El tiempo varía; en función de las pruebas que se realicen, los resultados suelen estar listos en una o 2 semanas. Los resultados de los exámenes para determinar el desarrollo pulmonar a menudo están disponibles en unas pocas horas.

Cardiotocografía en reposo o prueba sin estrés

¿Por qué se realiza este examen?

La cardiotocografía en reposo (NST, por sus siglas en inglés) puede determinar si el bebé responde normalmente ante un estímulo. Este examen, que se utiliza principalmente en los embarazos de alto riesgo o cuando un proveedor de atención médica no está seguro del movimiento fetal, se puede realizar en cualquier momento del embarazo después de las semanas 26 a 28, cuando con cambios del ritmo cardiaco feto a puede responder a estimulos de su propio movimiento.

Este examen también se puede realizar si se ha pasado de la fecha de parto. La NST puede ayudar a un médico a asegurarse de que el bebé está recibiendo cantidad suficiente de oxígeno y responde a la estimulación. Sin embargo, un bebé que no responde no está necesariamente en peligro, aunque quizás haya que realizar otros exámenes.

A veces, se realiza un perfil biofísico, una combinación de una NST y una ecografía, en el que se evalúan la respiración, el movimiento, la cantidad de líquido amniótico y el tono fetal, además de la respuesta de la frecuencia cardíaca.

¿Debo hacerme este examen?

Su proveedor de atención médica puede recomendarle que se someta a este examen si tiene un embarazo de alto riesgo, si algo le preocupa durante su embarazo o si tiene un embarazo de bajo riesgo, pero se ha pasado de la fecha de parto.

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Se puede recomendar una NST en cualquier momento después de las semanas 26 a 28, dependiendo de por qué es necesario.

¿Cómo se realiza el examen?

El proveedor de atención médica medirá la respuesta de la frecuencia cardíaca fetal a cada movimiento que el feto realiza, de acuerdo con lo que la madre informa y lo que ve el médico en una pantalla ecográfica. Si el feto no se mueve durante el examen, es posible que esté dormido, y el proveedor de atención médica puede utilizar un timbre para despertarlo. También pueden hacer que usted beba algún líquido o ingiera un alimento para tratar de estimular más al bebé.

¿Cuándo están listos los resultados?

Inmediatamente.

Cardiotocografía con contracciones

¿Por qué se realiza este examen?

En este examen, se estimula el útero con pitocina, una forma sintética de oxitocina (una hormona que se secreta durante el parto), a fin de determinar el efecto que tienen las contracciones en la frecuencia cardíaca fetal. Este examen se puede recomendar cuando una cardiotocografía en reposo o un perfil biofísico indican la presencia de un problema, y puede determinar si la frecuencia cardíaca del bebé se mantiene estable durante las contracciones.

¿Debo hacerme este examen?

Este examen se puede indicar si la cardiotocografía en reposo o el perfil biofísico indican la presencia de un problema. Sin embargo el riespo es que, puede inducir el trabajo de parto.

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Su médico puede programarlo si le preocupa la respuesta que tendrá el bebé a las contracciones o si considera que es el examen adecuado para determinar la respuesta de la frecuencia cardíaca fetal a un estímulo.

¿Cómo se realiza el examen?

Se provocan contracciones suaves con inyecciones de pitocina o estimulando los pezones de la madre (lo que provoca la secreción de oxitocina). Luego se monitorea la frecuencia cardíaca fetal.

¿Cuándo están listos los resultados?

Inmediatamente.

Extracción percutánea de muestra de sangre del cordón umbilical (PUBS)

¿Por qué se realiza este examen?

Este examen permite obtener sangre del feto al introducir una aguja dentro del cordón umbilical. Se lo utiliza principalmente como complemento de la ecografía y amniocentesis si su proveedor de atención médica tiene que analizar rápidamente los cromosomas del bebé en busca de defectos o trastornos, o si le preocupa que el niño pueda tener otro problema, por ejemplo, bajo nivel de recuento de plaquetas o enfermedad tiroidea.

La ventaja de este examen es su rapidez. En algunas situaciones (por ejemplo, cuando el feto muestra signos de sufrimiento) es útil saber si el feto tiene un defecto cromosómico letal. Si se sospecha que el feto está anémico o tiene un trastorno plaquetario, este examen es la única forma de confirmarlo porque permite tomar una muestra de sangre en lugar de líquido amniótico. Además, mientras la aguja está colocada, es posible realizarle al bebé transfusiones de sangre o de los líquidos que se necesiten.

¿Debo hacerme este examen?

Este examen se puede realizar:

  • después de detectar una anomalía en una ecografía
  • si los resultados de otros exámenes, como la amniocentesis, no son concluyentes
  • si el feto tiene una enfermedad hemolítica
  • si usted estuvo expuesta a una enfermedad contagiosa que podría potencialmente afectar el desarrollo fetal

Este procedimiento conlleva algunos riesgos, como el aborto o la infección; por lo tanto, debe analizar los riesgos y los beneficios con su proveedor de atención médica.

¿Cuándo debo realizarme este examen?

Después de las 18 semanas.

¿Cómo se realiza el examen?

Se introduce una aguja fina a través del abdomen y el útero hasta llegar al cordón umbilical, y se toma una muestra de sangre para analizar.

¿Cuándo están listos los resultados?

Habitualmente, en el plazo de 3 días.

Cómo hablar con su proveedor de atención médica

Algunos exámenes prenatales pueden ser estresantes y, puesto que muchos no son definitivos, incluso es posible que un resultado negativo no calme por completo su ansiedad. Debido a que muchas mujeres cuyos exámenes arrojan resultados anormales tienen bebés sanos y a que algunos de los problemas que se detectan no se pueden tratar, algunas embarazadas deciden no hacerse varias de estas pruebas.

Un aspecto importante a tener en cuenta es qué hará en caso de que se descubra un defecto congénito o una anomalía cromosómica. Su proveedor de atención médica o un asesor en genética pueden ayudarla a establecer prioridades, darle la información y analizar sus opciones.

También es importante recordar que los exámenes son una opción para las mujeres: no son obligatorios. No tema preguntar a su proveedor de atención médica por qué le pide un examen determinado, cuáles son los riesgos y beneficios, y, por sobre todo, qué revelarán los resultados y qué no.

Si cree que su proveedor de atención médica no está respondiendo adecuadamente a sus preguntas, no dude en decirlo. Entre otras cosas, es recomendable que pregunte:

  • ¿Qué tan preciso es este examen?
  • ¿Qué espera obtener de los resultados de estos exámenes?/¿Qué espera aprender?
  • ¿Cuánto tiempo tendré que esperar los resultados?
  • ¿Es doloroso el procedimiento?
  • ¿Es peligroso el procedimiento para mí o para el feto?
  • Los beneficios posibles, ¿compensan con creces los riesgos?
  • ¿Qué podría pasar si no me hago este examen?
  • ¿Cuánto costará el examen?
  • ¿El examen tendrá cobertura del seguro?
  • ¿Qué debo hacer para prepararme?

También puede pedirle a su proveedor de atención médica literatura sobre cada tipo de examen.

Cómo evitar los defectos congénitos

Lo mejor que pueden hacer las futuras madres para evitar los defectos congénitos y los problemas del embarazo es cuidar sus cuerpos de la siguiente forma:

  • no fumar (y evitar el tabaquismo pasivo)
  • no consumir bebidas alcohólicas ni drogas
  • consultar al médico acerca de la seguridad de los medicamentos recetados y de venta sin receta
  • evitar la exposición a gases, sustancias químicas, radiación y calor excesivo
  • ingerir una dieta sana
  • tomar vitaminas prenatales (si es posible, antes de embarazarse)
  • hacer ejercicio (después de haber hablado con el médico)
  • descansar mucho
  • recibir atención prenatal (si es posible, comenzar con una visita al médico antes de la concepción a fin de determinar si hay que hacer cambios antes de embarazarse)

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de la revisión: julio de 2008

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
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