Preguntas frecuentes acerca de la lactancia materna: Alimentos sólidos y complementos

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Preguntas frecuentes acerca de la lactancia materna: Alimentos sólidos y complementos

(Breastfeeding FAQs: Solids and Supplementing)

Independientemente de que usted sea una madre primeriza o experimentada, la lactancia materna suele plantear bastantes dudas. He aquí las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que las madres -tanto novatas como veteranas- pueden formularse.

¿Es correcto darle al bebé leche materna y leche artificial para lactantes?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Además, la AAP anima a las madres a prolongar la lactancia materna no exclusiva hasta que el bebé tenga por lo menos 12 meses, o más si tanto la madre como el bebé así lo desean.

Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor elección nutricional para un lactante, no todas las mujeres pueden amamantar (o alimentar exclusivamente con leche materna) a sus hijos. En muchas de ellas, la decisión de alimentar a sus hijos con leche materna y/o artificial se basa en criterios de comodidad y estilo de vida, así como en consideraciones médicas específicas.

La mayoría de bebés no necesitan tomar leche artificial aparte de la materna. Pero para aquellas madres que están teniendo dificultades con la lactancia materna o con la extracción de leche o que necesitan reincorporarse al trabajo, darles a sus bebés biberones suplementarios de leche artificial puede ser la única opción posible. Por descontado, cuanta más leche materna tome su bebé, mejor.

Algunos expertos consideran que, si se empieza a darle biberones al bebé demasiado pronto -antes de que se haya acostumbrado a la lactancia materna- el pequeño podría experimentar lo que se ha venido a denominar “confusión tetina-pezón” y decidir que el biberón es una opción más rápida y mejor que el pecho materno. Mientras que algunos bebés experimentan esta confusión otros no tienen ningún problema en hacer la transición del biberón al pecho.

La mayoría de los especialistas en lactancia recomiendan a los padres esperar por lo menos un mes antes de ofrecer al bebé cualquier tipo de tetina (incluyendo las de los chupetes).

Es importante que recuerde que la salud y la felicidad de su bebé dependerán en gran medida de lo que vaya bien para toda la familia. O sea que, si necesita darle algún biberón suplementario o incluso alimentar al bebé exclusivamente con leche artificial, él estará bien y crecerá sano, sobre todo si eso crea menos tensiones en la familia.

Si quiero empezar a darle leche artificial a mi bebé amamantado, ¿cómo debería empezar?

Dependiendo de la cantidad de leche artificial que le gustaría darle al bebé (sea un biberón al día, uno a la semana o varios al día), usted puede empezar a sustituir algunas de las sesiones de amamantamiento o extracción de leche por tomas con biberones de leche artificial.

Evidentemente, conforme vaya eliminando sesiones de amamantamiento, su producción de leche irá disminuyendo; es decir, su cuerpo empezará a adaptarse a la nueva pauta de lactancia produciendo menos cantidad de leche. Para evitar en lo posible la molesta congestión mamaria asociada al hecho de saltarse tomas, es recomendable ir reduciendo las sesiones de amamantamiento de forma gradual.

Es posible que, cuando empiece a darle al bebé leche artificial, este experimente algún cambio en la frecuencia, color y consistencia de las heces. De todos modos, no dude en comentárselo al pediatra si el bebé tiene problemas para evacuar. Si al principio el bebé rechaza la leche artificial, pruebe a mezclársela con un poco de leche materna que se haya extraído previamente para ayudarle a habituarse al nuevo sabor.

¿Debería ser yo quien le dé el biberón al principio o es mejor que se lo dé otra persona?

A ser posible, debería ser otra persona quien le dé los primeros biberones de leche artificial al bebé. ¿Por qué? Porque los bebés reconocen el olor de sus madres y de su leche y están acostumbrados a que estas les ofrezcan el pecho en vez del biberón. Por lo tanto, procure que sea otra persona —un cuidador o su pareja— quien le dé el primer biberón al bebé

Plantéese también la posibilidad de salir de casa o, por lo menos, de la vista del pequeño cuando le den su primer biberón porque probablemente no entenderá por qué motivo usted no lo está alimentando como de costumbre. Dependiendo de cómo acepte el bebé el biberón, es posible que tengan que proceder de este modo hasta que el pequeño se acostumbre a esta nueva forma de alimentarse. Si le cuesta mucho adaptarse, tenga paciencia y sígalo intentando.

¿Cuándo debo introducir los alimentos sólidos y los zumos de frutas?

Aunque antiguamente muchas mujeres empezaban muy pronto a dar alimentos sólidos a sus bebés, la AAP recomienda esperar a que el bebé tenga entre cuatro y seis meses de edad para introducir cualquier tipo de alimento sólido. ¿Por qué? Porque introducir alimentos sólidos antes de los cuatro meses puede aumentar las probabilidades de que los bebés desarrollen alergias alimentarias.

El agua y los zumos de frutas no se deben dar a los bebés durante los primeros seis meses de vida a menos que lo recomiende el pediatra. La leche materna suele cubrir todas las necesidades nutricionales de los lactantes hasta que empiezan a comer alimentos sólidos.

Esté atenta a las señales que pueden indicar que su bebé está listo para comer alimentos sólidos, como que su reflejo de protrusión lingual (la tendencia natural a expulsar con la lengua los sólidos que les introducen en la boca) empiece a desaparecer, que controle bien los movimientos de la cabeza o que empiece a tratar de coger lo que están comiendo otras personas. Empiece con las papillas de cereales para bebés (las que llevan arroz suelen ser las mejores para comenzar) y déselas con cuchara, antes de introducir los purés de frutas y verduras. Pero no añada cereales al biberón a menos que se lo indique el pediatra. Esta práctica puede provocar sobrepeso en algunos bebés y a los lactantes de menos edad puede resultarles difícil tragar la mezcla de leche y cereales.

Los zumos de frutas tampoco se deben dar a bebés menores de seis meses. Incluso cuando su bebé sea mayor, no le dé más de 110 a 180 ml (de cuatro a seis onzas) diarias de zumo al día y ofrézcaselo siempre en taza o vaso, en vez de en biberón. Una excesiva cantidad de zumo, aparte de que puede provocar una sensación de saciedad en el bebé (quitándole el apetito para ingerir otros alimentos más nutritivos), favorece la obesidad, provoca diarrea y aumenta el riesgo de caries cuando empiezan a despuntar los dientes de leche. Cuando le dé zumo a su bebé, asegúrese siempre de que es pasteurizado y procure diluirlo en agua.

Además, recuerde que nunca se debe acostar a un bebé con un biberón o un vaso con tapa que contenga zumo, leche artificial para lactantes o leche materna porque el azúcar que contienen estos líquidos puede provocar caries.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: mayo de 2008

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