Autismo

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(Autism)

Acerca del autismo

Los niños con autismo (también denominado trastorno del espectro autista) tienen diferencias en la manera en que sus cerebros se desarrollan y procesan la información. Podrían tener retrasos en las capacidades del lenguaje o problemas para comunicarse con los demás, tener ciertos comportamientos inusuales o repetitivos, o tener dificultades para aprender en la escuela.

No existen dos casos de autismo que sean exactamente iguales: dependiendo de la afección del niño, los síntomas pueden ser graves e interferir con las tareas diarias, o pueden ser leves y no provocar muchos problemas. Los médicos y los científicos denominan esta variedad de síntomas "espectro".

En el pasado, los médicos no tenían mucho conocimiento acerca del autismo. Pero eso está cambiando. Gracias a las nuevas investigaciones, es más fácil para los médicos diagnosticar y comenzar a tratar a los niños con más anticipación que nunca. Con un tratamiento temprano y adecuado que, generalmente, incluye terapia del habla y del comportamiento, los niños con autismo pueden tener la oportunidad de alcanzar su máximo potencial.

Signos y síntomas

Los signos del autismo, generalmente, se reconocen a los 2 o 3 años. Pero, puesto que a veces estos síntomas pueden ser difíciles de percibir, puede llevar más tiempo identificar completamente el autismo. La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda a los pediatras que busquen signos que sugieran la posibilidad de autismo en cada visita. Los exámenes formales de detección del autismo pueden comenzar desde los 16 meses.

Algunos de los signos del autismo son:

  • Dificultad para interactuar, jugar o relacionarse con otras personas
  • Tener poco contacto visual con otras personas o un contacto visual breve
  • No señalar objetos para que se dirija la atención a ellos
  • Movimientos inusuales o repetitivos, como sacudir las manos, girar sobre sí mismos o golpear ligeramente
  • Demoras para lograr hitos del desarrollo o pérdida de los hitos ya logrados
  • Utilizar un juguete de una manera que parece extraña o repetitiva
  • No utilizar o comprender el lenguaje de la manera en que, típicamente, lo haría un niño de su edad
  • No explorar el entorno con curiosidad o interés (un niño que parece estar "en su propio mundo")

Los niños que demuestren estos patrones de comportamiento deben ser evaluados por un médico con experiencia en trastornos del desarrollo, como un pediatra del desarrollo, un neurólogo pediátrico, un psicólogo pediátrico o un psiquiatra.

Para diagnosticar autismo, los médicos hablarán con los padres y dedicarán tiempo para interactuar con el niño. Tal vez, utilicen cuestionarios dirigidos a los padres o soliciten una evaluación del niño para examinar sus habilidades y comportamientos relacionados con el aprendizaje, la comunicación y el juego. Si bien las escanografías cerebrales no suelen ser necesarias, se pueden utilizar para ayudar a descartar otras afecciones. En este momento, no existen escanografías cerebrales ni análisis de sangre que permitan diagnosticar el autismo.

Causas

Aún no se comprenden totalmente las causas del autismo, pero científicos creen que en esta afección participan tanto los genes como los factores del entorno. De hecho, algunas investigaciones recientes demostraron que los genes desempeñan un papel fundamental; existe un 30 % de probabilidades de que un niño desarrolle autismo si un hermano padece este trastorno.

Pero esto no necesariamente significa que el autismo se trasmita directamente de padres a hijos. Algunos estudios sugieren que los niños que tienen un riesgo genético o una predisposición a padecer autismo podrían desarrollarlo cuando se los expone a un factor (todavía desconocido) del entorno.

Otros estudios sugieren que el autismo podría ser causado por virus, alergias o vacunas. Pero ninguna de estas teorías ha sido comprobada científicamente. De hecho, la gran mayoría de los estudios científicos sobre las vacunas no han detectado ninguna relación entre las vacunas (o cualquiera de sus ingredientes) y el autismo. La revista médica que publicó originariamente el estudio fraudulento de 1998 que sugería dicha relación se retractó públicamente tras haberlo publicado y al autor del estudio se le retiró su licencia profesional para ejercer la medicina.

También es importante recordar que el autismo no es provocado por experiencias negativas que se hayan vivido ni por una crianza inadecuada. Las teorías del pasado que sugerían esta posibilidad han sido refutadas.

Tratamiento

Si bien el autismo no tiene cura, la intervención y terapia precoces pueden ayudar a los niños a desarrollar sus habilidades y lograr su mayor potencial. La terapia se adapta a las necesidades individuales de cada niño y puede incluir terapia ocupacional, educacional, comportamental y del habla.

El objetivo de la terapia es ayudar a los niños a aprender lo siguiente:

  • Estar seguros y cuidar el cuerpo
  • Comunicarse con sus compañeros y cuidadores
  • Jugar con los demás y cooperar con las normas sociales
  • Minimizar los comportamientos no deseados, como los agresivos o repetitivos

De acuerdo con algunas investigaciones, un mínimo de 25 horas por semana de terapia social, del comportamiento, del juego, del habla y otros tipos de terapias del desarrollo puede ayudar a maximizar el potencial de un niño. Algunas veces, también se utilizan medicamentos para tratar determinados síntomas, como la agresión hacia uno mismo o hacia los demás, los problemas de falta de atención, los comportamientos obsesivo-compulsivos y los cambios de humor.

Si bien son pocas las investigaciones que respaldan el uso de terapias alternativas o no tradicionales, como la modificación de la dieta, el consumo de suplementos, el uso de la música y el arte, y la terapia asistida con animales, algunas familias han informaron que estas aportaron beneficios significativos.

Antes de los 3 años

Antes de los 3 años, los niños reciben terapia a través del programa de intervención temprana de su estado de residencia. Las familias trabajan junto con los terapeutas para desarrollar un Plan individualizado de servicio para la familia (Individualized Family Service Plan, IFSP), que describe los tipos de terapia que se proporcionarán y los objetivos que se persiguen. Un equipo de terapeutas (que puede incluir terapeutas del comportamiento y del habla, y maestros de educación especial) proporciona terapia en el hogar.

El objetivo del tratamiento es ayudar a los niños a llegar al punto en el que puedan aprender en una clase común y ser lo más independientes posible en la vida diaria.

Después de los 3 años

Los niños entre 3 y 5 años tienen derecho a recibir servicios de educación preescolar gratuitos gracias a la ley de educación para individuos con discapacidades (Individuals with Disabilities Education Act, IDEA). Los programas terapéuticos y educativos se ofrecen a través de los distritos escolares locales u otros centros de educación, ya sea en el hogar o en un salón de clase. En algunas áreas también se ofrece educación para padres a fin de ayudarlos con los desafíos de criar un niño con discapacidades del desarrollo.

Una vez que los niños llegan al jardín de infantes, los padres pueden solicitar que se elabore un plan de educación individualizado (Individualized Education Plan, IEP) a través del distrito escolar local. Un IEP puede incluir objetivos educativos, así como sociales, del comportamiento y del cuidado personal.

¿Cómo ayudar a su hijo?

Cuando descubre que su hijo puede tener un retraso en el desarrollo, es importante recibir ayuda. Incluso antes de que se realice un diagnóstico formal de autismo, su hijo puede comenzar con una intervención temprana para tratar los retrasos en lenguaje y otro tipo de retrasos.

Desafortunadamente, el tratamiento puede ser costoso y, a menudo, no hay reembolso por parte de las compañías de seguro médico. Pero puede conseguir ayuda si busca en los lugares correctos; por ejemplo, existen subsidios financiados a nivel federal que cubren los costos de los servicios relacionados con el autismo o estudios de investigación que diagnostican, evalúan y tratan a los niños con autismo.

Para averiguar qué opciones se encuentran disponibles para su hijo, comuníquese con alguno de los siguientes:

  • Su médico o el sistema de atención médica
  • El departamento de su condado o su municipio
  • Los departamentos de salud y educación
  • Iglesias y otras organizaciones caritativas
  • Las sedes locales de los grupos de defensa del autismo (como Autism Speaks)

Revisado por: Raphael A. Bernier, PhD
Fecha de revisión: enero de 2014

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
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